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En Tartagal, ediles libertarios sostienen que la sesión estuvo viciada y se niegan a jurar

El concejal Manuel Moreno, integrante del bloque de La Libertad Avanza en el Concejo Deliberante de Tartagal, brindó una entrevista en la que cuestionó el proceso institucional iniciado tras la sesión preparatoria del pasado 10 de diciembre.

Durante la entrevista, Moreno desmintió versiones difundidas en los últimos días y rechazó que la decisión de retirarse de la sesión haya sido un “capricho” político. Según sostuvo, la sesión preparatoria “estuvo viciada” y presentó múltiples irregularidades que, a su entender, invalidan el procedimiento mediante el cual se eligió a las autoridades del Concejo Deliberante.

“El tribunal electoral proclamó a los concejales y entregó los diplomas. Ahí terminaba su intervención. Todo lo que pasó después dentro del Concejo es responsabilidad del cuerpo”, afirmó el edil, quien remarcó que el reglamento interno establece que el juramento debe ser tomado por el concejal más longevo, algo que —según indicó— no se respetó.

Moreno sostuvo que el actual presidente del Concejo Deliberante fue “mal electo” y aseguró que durante la sesión preparatoria se produjeron hechos graves. Entre ellos, mencionó presuntas maniobras de presión y denunció un posible sabotaje. “¿Quién mandó a sacar los tapones del medidor de luz? ¿Quién mandó a hacer un corto dentro del Concejo Deliberante para apretar a concejales?”, cuestionó, y adelantó que los ediles libertarios presentarán denuncias formales por estos hechos.

En ese marco, explicó que la decisión de no prestar juramento fue una acción política deliberada para no convalidar lo que consideran un proceso irregular. “No juramos justamente para no habilitar que esto siga con las irregularidades que venían teniendo”, expresó. Además, señaló que, pese a que el reglamento interno permite tomar juramento con la presencia de dos concejales y el presidente, se les niega esa posibilidad bajo el argumento de la falta de personal.

El concejal también criticó que el Concejo Deliberante continúe funcionando sin la representación plena de todos los bloques. “Hoy, las condiciones están dadas para que se nos tome juramento, pero no hay voluntad política”, sostuvo, y planteó la necesidad de convocar a una sesión extraordinaria para destrabar la situación. Según indicó, junto a la concejal Rauch impulsan ese pedido y buscan reunir las firmas necesarias.

Sin embargo, en declaraciones anteriores, el presidente del Concejo remarcó que las sesiones ordinarias finalizan el 30 de noviembre y se reanudan el 1 de abril, y que las extraordinarias solo pueden realizarse ante situaciones de fuerza mayor.

Finalmente, el edil advirtió que la crisis institucional se da en un contexto social complejo para la ciudad. “Mientras el Concejo se pelea, hay familias al borde del desalojo, personas en situación de calle y vecinos que vienen a pedir comida”, señaló. En ese sentido, remarcó que el cuerpo deliberativo “tiene que funcionar para el bien de la gente y no como viene funcionando”.

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