Estados Unidos y Corea del Sur culminan ejercicios militares para fortalecer su defensa

Entre el 15 y el 20 de marzo de 2025, las fuerzas armadas de Estados Unidos y Corea del Sur llevaron a cabo ejercicios militares conjuntos en Yeoncheon, una zona cercana a la frontera con Corea del Norte.
El objetivo principal de estas maniobras fue mejorar la interoperabilidad y movilidad de las tropas aliadas en caso de un conflicto en la península coreana.
Además, durante el ejercicio, se construyó un puente flotante de 180 metros sobre el río Imjin, utilizando equipos de ingeniería militar de ambos países. Esta infraestructura temporal permitió entrenar la rápida superación de obstáculos acuáticos y facilitar el avance de unidades blindadas en un escenario de combate potencial.
Asimismo, participaron alrededor de 600 efectivos y se desplegaron más de 100 medios militares, incluyendo helicópteros CH-47 Chinook, tanques K1E1 del ejército surcoreano y vehículos blindados Stryker de las fuerzas estadounidenses.
También, el coronel Kim Young-mun, de la 5ª Brigada de Ingenieros del Ejército surcoreano, destacó la relevancia de este entrenamiento conjunto en el desarrollo de la cooperación militar entre ambos países.
Según sus declaraciones, el ejercicio permitió perfeccionar las tácticas de combate conjuntas en cada fase del cruce de ríos, fortaleciendo la capacidad de operación conjunta para garantizar la movilidad de las fuerzas aliadas en cualquier momento y lugar.
Contexto del ejercicio Freedom Shield
Estas maniobras se realizaron en el marco del ejercicio Freedom Shield (FS), una serie de entrenamientos militares anuales organizados por Corea del Sur y Estados Unidos con el propósito de reforzar su capacidad defensiva y disuadir posibles agresiones en la región.
Las actividades del Freedom Shield incluyen simulaciones de guerra híbrida, ejercicios cibernéticos y entrenamientos de combate convencional, permitiendo a las tropas desarrollar respuestas estratégicas en diferentes escenarios.
Reacción de Corea del Norte
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Corea del Norte condenó el ejercicio Freedom Shield, calificándolo como una provocación que justifica la necesidad de fortalecer su disuasión de guerra nuclear.
El régimen norcoreano ha criticado reiteradamente este tipo de entrenamientos militares, argumentando que representan un ensayo para una eventual invasión de su territorio. En respuesta a ejercicios anteriores, Pyongyang ha realizado pruebas de misiles balísticos intercontinentales y ha intensificado su retórica beligerante.
Fuente: Infobae