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La Bancaria advierte por cierres: “los bancos no tienen pérdidas, sino que dejan de ganar”

El anuncio del cierre de la sucursal del Banco Santander en la ciudad de Tartagal generó preocupación entre trabajadores bancarios y la comunidad en general.

El titular de La Bancaria, Carlos Rodas, brindó detalles en diálogo con VideoTar sobre las gestiones realizadas, el contexto económico que atraviesa el sistema financiero y el impacto de las decisiones adoptadas por los bancos privados.

Rodas explicó que el tema fue tratado en instancias nacionales, con reuniones en Buenos Aires junto al secretario general del gremio, Sergio Palazzo, y conversaciones directas con autoridades del Banco Santander. “Primeramente hemos tenido reunión en Buenos Aires con el compañero Palazzo y se está hablando, hace rato terminamos un Zoom con el Banco Santander”, señaló, al tiempo que indicó que se aguardaba la llegada de un gerente a la sucursal para dialogar con los trabajadores.

Según detalló el dirigente sindical, la entidad bancaria argumenta el cierre en el avance de la tecnología y en que cerca del 90% de las operaciones se realizan de manera online. Sin embargo, Rodas cuestionó ese fundamento y sostuvo que detrás de la medida hay una política de recortes vinculada a la caída en los niveles de rentabilidad proyectada por los bancos. “No es que han tenido pérdida, han perdido de ganar según su proyección”, aclaró, y remarcó que resulta difícil sostener que exista una crisis en el sector financiero en un contexto económico que, según afirmó, favorece la renta financiera.

En ese sentido, explicó que los bancos privados analizan indicadores como el ROE, que en los últimos meses cayó por debajo del 1%, cuando históricamente se ubicaba en torno al 3,5%. “Los bancos privados enseguida instalan su alerta y empiezan los recortes”, afirmó, señalando que la sucursal de Tartagal no es un caso aislado, ya que serían al menos tres las sucursales del Santander en el país que atraviesan una situación similar.

Rodas sostuvo que la decisión de cierre es “irreversible” desde el punto de vista institucional y legal, ya que las entidades privadas cumplen con lo que establece la ley en materia de indemnizaciones. Frente a ese escenario, aseguró que al gremio le queda “solamente la actividad gremial”, aunque reconoció la complejidad de avanzar con medidas de fuerza cuando existen propuestas individuales que algunos trabajadores necesitan evaluar.

El dirigente también vinculó esta situación con la política económica del gobierno nacional, a la que responsabilizó por el contexto de ajuste y recorte. “No es válido el argumento del avance tecnológico, es un recorte”, afirmó, y agregó que el gremio se mantiene en estado de alerta no solo por el cierre del Santander, sino también por iniciativas que afectarían a bancos públicos, como el Banco Nación.

En relación con el impacto local, Rodas destacó el trabajo del referente gremial Horacio Carrizos, quien mantiene contacto permanente con los trabajadores de Tartagal. “Esta situación es muy difícil y hay que manejarla así, pero crea pánico en todas las instituciones bancarias”, advirtió.

Repudio de la CGT Regional Salta a la intervención en Venezuela

En otro orden, Carlos Rodas, quien además es Secretario General de la CGT Regional Salta difundió un comunicado en el que expresó su enérgico repudio y profunda preocupación por la violación de la soberanía de la República Bolivariana de Venezuela a partir de la intervención militar directa atribuida al gobierno de los Estados Unidos. En el documento, el movimiento obrero salteño advirtió que los hechos constituyen un atropello al orden jurídico internacional y a los tratados que rigen la convivencia entre las naciones, vulnerando los principios de no injerencia y libre autodeterminación de los pueblos, considerados pilares de la paz regional. Desde el norte argentino, las y los trabajadores organizados rechazaron toda forma de tutela extranjera que pretenda decidir el destino de los pueblos latinoamericanos y denunciaron que las medidas coercitivas y los ataques directos agravan el sufrimiento de la clase trabajadora y de los sectores más vulnerables. El comunicado también exigió el respeto irrestricto al Derecho Internacional y el cese de las hostilidades, instando a los organismos regionales e internacionales a intervenir para garantizar una salida pacífica y soberana. “No hay justicia social sin soberanía política, ni independencia económica sin respeto mutuo entre los Estados”, subrayó el texto, que cerró con una solidaridad total con el pueblo venezolano y sus trabajadores.

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