La inflación volvió a subir y llegó al 1,9%; abrió el debate sobre el rumbo económico
La inflación argentina volvió a acelerarse en septiembre y reabrió la discusión sobre los resultados del programa económico nacional y sus efectos sobre el consumo.
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) informó que el Índice de Precios al Consumidor registró un incremento del 1,9%, por encima del 1,7% de agosto, mientras que la variación interanual descendió levemente al 33,4%.
Aunque los registros se mantienen lejos de los niveles más elevados de los últimos años, la persistencia de aumentos en servicios esenciales y las dificultades de los ingresos para acompañar los precios continúan condicionando la recuperación económica.
En diálogo con Nuevo Diario, los economistas salteños Rolando Carrizo y Juan Pablo López López expusieron interpretaciones diferentes sobre los indicadores. Mientras Carrizo destacó los avances de la estabilización y vinculó las perspectivas de crecimiento con la continuidad de las políticas económicas, López López advirtió sobre las consecuencias de los aumentos tarifarios y la pérdida de capacidad de compra de los trabajadores.
Carrizo: la estabilidad y las inversiones como condiciones para crecer
Rolando Carrizo consideró que los resultados muestran mejoras respecto de períodos anteriores, aunque reconoció que la reducción de la inflación avanza a un ritmo inferior al previsto inicialmente por el Gobierno nacional.
“Todavía estamos en un proceso inflacionario que está costando más de lo que se preveía en cuanto a bajar la inflación, que está situándose cerca siempre de ese 2 por ciento”. El economista recordó que las expectativas apuntaban a una inflación mucho más próxima a cero para esta etapa del año y señaló que también las previsiones de crecimiento se encuentran por debajo de las estimaciones originales. En ese sentido, mencionó una revisión de las proyecciones del Fondo Monetario Internacional que, según indicó, redujo del 3,5% al 2,1% la expectativa de expansión económica para 2026.
“Si bien podríamos decir que ambos indicadores son positivos con relación a la situación en la que venía la economía argentina, por supuesto está por debajo de lo que se podía prever o lo que se pretendía”.
Carrizo sostuvo que será necesario continuar ajustando las medidas económicas para reducir la inflación, recuperar el poder adquisitivo y generar condiciones que permitan reactivar el consumo, el crédito y la inversión.
Sin embargo, puso especial énfasis en el escenario político de 2027 y en la continuidad del programa impulsado por Javier Milei, al considerar que las definiciones electorales tendrán incidencia sobre los proyectos de inversión pendientes. “Vemos que hay una gran cantidad de anuncios de inversiones, de inversiones muy importantes que ayudarían a potenciar la economía argentina, pero, obviamente, eso está directamente relacionado con mantener el rumbo económico”.
Para el especialista, el equilibrio fiscal, la desregulación y la integración comercial constituyen pilares necesarios para consolidar la recuperación, aunque admitió que los resultados actuales todavía están lejos de los objetivos de crecimiento e inflación previstos.
López López: los salarios siguen sin alcanzar a los precios
Juan Pablo López López concentró su análisis en la composición del índice y en el impacto de los aumentos sobre los presupuestos familiares. El economista advirtió que, aunque la inflación interanual experimentó una leve reducción, el indicador mensual volvió a incrementarse y los servicios esenciales continúan presionando sobre los ingresos.
“Con la quita de los subsidios, obviamente, eso ha llevado a que se vayan incrementando, y eso es lo que realmente está empujando a la inflación hacia arriba”.
El economista mencionó especialmente los combustibles, el gas, los servicios públicos y las cuotas educativas. Los datos del INDEC muestran que durante septiembre Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles encabezó los aumentos nacionales con el 3,1%, seguido por Educación, con el 3%. Los servicios, en conjunto, registraron una suba del 2,4%, frente al 1,7% de los bienes.
López López rescató la moderación relativa de los aumentos en alimentos, aunque consideró que ese comportamiento resulta insuficiente frente al peso que mantienen los servicios y otros gastos esenciales dentro de los ingresos familiares.
La principal preocupación del economista estuvo centrada en la evolución salarial y en las dificultades de los trabajadores para recuperar capacidad de compra, incluso en un contexto de desaceleración inflacionaria. “Los salarios suben por la escalera, mientras que los precios suben por el ascensor”. Con esa expresión, describió una situación que, según sostuvo, se repite desde hace décadas y que continúa condicionando el consumo. También expresó preocupación por las perspectivas de 2027, al considerar que las políticas salariales previstas no permitirían una recuperación significativa de los ingresos.
Dos diagnósticos frente a una recuperación pendiente
Las diferencias entre ambos economistas reflejan dos interpretaciones sobre las condiciones necesarias para recuperar la actividad. Carrizo considera que la estabilidad, la continuidad del programa económico y la concreción de inversiones permitirán fortalecer el crecimiento, mientras que López López advierte que la desaceleración de los precios todavía no encuentra una correspondencia suficiente en la recuperación de los salarios.
Ambos reconocen que la inflación se encuentra por debajo de los registros de años anteriores, aunque difieren sobre los efectos y las perspectivas del actual rumbo económico. Con las elecciones presidenciales de 2027 en el horizonte, el comportamiento de los precios, la evolución de los ingresos y la capacidad de recuperar el consumo aparecen como variables centrales de una economía que todavía no logra trasladar plenamente la estabilización a la vida cotidiana.



