Las elecciones en Brasil ratificaron la utilidad del Voto Electrónico
La jornada electoral del domingo en Brasil ratificó la utilidad y seguridad del sistema de voto electrónico, tanto por la rapidez con que se conocieron los resultados como por la capacidad de llevar al centro neurálgico del conteo electoral los resultados de un territorio enorme, con una gran masa de votantes y una geografía tan variada.
El gigantesco proceso comicial que vivió Brasil volvió a demostrar que la modernización tecnológica no es un capricho de la modernidad, sino una herramienta indispensable para garantizar la salud democrática.
Mientras más de 150 millones de brasileños acudían a las urnas para definir los destinos de su país en una primera vuelta presidencial de alto voltaje político, el sistema de votación electrónica se convirtió, una vez más, en el árbitro silencioso, veloz y preciso de la jornada.
Gracias a esta agilidad informática, los primeros resultados oficiales comenzaron a fluir de manera casi inmediata, apenas culminada la votación a las 17:00 horas. De esta manera, se logró superar el hito crítico del 75% del escrutinio total procesado en poco más de dos horas de conteo automatizado.
El contraste con Paraguay
En Paraguay, el domingo pasado votaron más de 5 millones de electores en las elecciones municipales. Los primeros resultados se conocieron alrededor de tres horas después de finalizado el horario de votación.
La comparación permite observar la incidencia que pueden tener las herramientas tecnológicas en la velocidad del procesamiento y la difusión de los resultados electorales.
La experiencia de Salta
La provincia de Salta lleva ya varios años implementando con éxito un sistema de voto electrónico y boleta con soporte tecnológico que transformó radicalmente sus experiencias comiciales.
Aquella apuesta pionera demostró que, cuando se le otorga al ciudadano un instrumento ágil, limpio y seguro, la participación se fortalece y se transparenta el vínculo entre el votante y sus representantes, desterrando las viejas prácticas de la política de aparatos.


