Las Leoncitas con la salteña Bárbara Raposo comenzaron su camino con el pie derecho la Copa Panamericana Junior. Las dirigidas por Juan Martín López aplastaron a México por 11 a 0 e iniciaron con sonrisas el certamen en el que son las vigentes campeonas por lo sucedido en 2024 en Surrey, Canadá.
El plantel Albiceleste demostró supremacía desde el primer cuarto. En pocos minutos hubo un doblete de la jugadora de Ferro Carril Oeste: Chiara Ambrosini (3’ y 6’) una de las más experimentadas del equipo. Poco después Trinidad Holmgren (9’) estiró la ventaja y luego la menor de las Raposo, Barby (11’) se anotó en el marcador.
Iniciado el segundo cuarto, Sol Olalla de Labra (18’) abrió el fuego, posterior la marplatense Pilar Robles (25’) también sumó su gol. Luego, la jugadora de GEBA, Manuela Raimondo (28’) dejó su huella y antes de cerrar los primeros treinta minutos, Clarisa Iudicello (30’) convirtió el 8 a 0.
Después del descanso largo siguieron llegando los goles: Lourdes Pisthon (33’), después volvió a sumar Ambrosini (42’) y Holmgren (45’), pero llegando al último cuarto Argentina no pudo agigantar más la supremacía en el tanteador, tuvieron varias aproximaciones al arco de México, pero no consiguieron seguir sumando.
Las Leoncitas volverán a jugar mañana a partir de las 15 horas frente a Canadá.
Al mundial
El certamen continental otorga cuatro plazas directas para el Mundial Junior 2027. La competencia se desarrollará bajo el formato de grupo único, donde Argentina, actual número 2 del ranking mundial de la categoría, se medirá ante Estados Unidos (4°), Uruguay (16°), Chile (18°) y Canadá (21°).
Finalizada la etapa de todos contra todos, los cuatro mejores clasificados avanzarán a las semifinales, instancia en la que el líder del grupo enfrentará al cuarto, y el segundo cruzará con el tercero.
Abuso
La Justicia de Mendoza imputó a diez jugadoras del Club Alemán por abuso sexual simple agravado, en una causa que investiga un violento ritual de iniciación dentro del plantel de hockey femenino. La denuncia describe situaciones de extrema violencia simbólica y física como preguntas íntimas sobre su vida sexual, la obligación de simular conductas animales y la exposición a sustancias irritantes.




