Melisa Paniagua, la ingeniera que impulsa la minería sustentable en Salta
La ingeniera en Recursos Naturales y Medio Ambiente, Melisa Paniagua, explicó cómo su consultoría estratégica está transformando la forma en que las empresas mineras, industriales y de logística abordan la gestión ambiental.
“La gestión ambiental no es solo cumplir con la ley. Es una herramienta estratégica que puede ahorrar costos, mejorar la imagen corporativa y hasta abrir puertas comerciales”, manifestó Paniagua en diálogo con FM Ya, La Radio Tevé.
Paniagua, ingeniera en Recursos Naturales y Medio Ambiente, creó un espacio de consultoría enfocada en el ambiente como una cuestión de estrategia para el empresariado.
“Si vos estás en una zona alejada, como Rosario de Lerma, y tenés que llevar tus residuos hasta la disposición final en Capital, eso tiene un costo altísimo. Ahí es donde intervengo: planificamos para que ese residuo deje de ser un problema y pase a ser un insumo, un recurso con valor”, explicó.
Ese enfoque, que denominó “estratégico”, implica no solo ordenar procesos sino también repensar la lógica de la empresa. Con un plan de gestión ambiental, afirmó que se ahorran incumplimientos regulatorios y también se puede lograr un sello ecológico o a una certificación ISO 14.001, que brinda una gran ventaja en un mercado cada vez más competitivo.
El primer error: falta de planificación y capacitación
Consultada sobre cuál es la falla más común que encuentra al llegar a una empresa, Paniagua fue contundente: “Falta de organización, planificación y, sobre todo, capacitación”.
“Podés tener los mejores cestos, la cartelería más moderna, la distribución ideal de estaciones ambientales… pero si la persona que tiene que tirar un residuo no sabe dónde va, no hay gestión que funcione”, afirmó.
A ello, agregó que el recurso más valioso es el humano, y por ello, además de la capacitación, desde su consultoría brindan una educación ambiental que trasciende a la empresa.
Con más de una década de experiencia en el rubro, la ingeniera destacó la importancia de adaptar la comunicación a cada grupo de trabajo, de acuerdo a su entorno y su sector de trabajo; además de garantizar espacios de consulta tras la capacitación.
Minería en Salta: más control, más exigencia, mejores prácticas
Uno de los focos principales de su consultoría es la minería, una industria en constante crecimiento en el norte argentino, pero también bajo la lupa de comunidades y organizaciones ambientales.
Sobre ello, manifestó: “En las mineras donde trabajé, vi gestión seria. Y a nivel provincial, la normativa se volvió mucho más exigente. Hace unos años, el control era mínimo. Hoy, las inspecciones de la Secretaría de Ambiente son frecuentes, las comunidades están más informadas, hay mesas sociales… Eso obliga a las empresas a ser más rápidas, más efectivas y más transparentes”, explicó.
Sin embargo, reconoce que operar en la Puna salteña presenta desafíos únicos debido a las condiciones climáticas en cuestiones básicas como, por ejemplo, el viento. Esa situación complejiza hasta la permanencia de basura en cestos.
A pesar de esas situaciones, destacó que el desafío más grande está en la logística de egreso: “Los residuos peligrosos están muy bien controlados en Salta, gracias a operadoras especializadas. Pero si hay un corte de ruta y perdés el turno, tenés que rehacer toda la planificación. Ahí se ve la importancia de tener un sistema flexible y bien coordinado”.
Banco de germoplasma y restauración in situ: el proyecto más innovador
Por otro lado, Paniagua se refirió al modelo integral de restauración ambiental in situ, una propuesta que combina banco de germoplasma de especies nativas, invernadero para reproducción controlada y sistema de compostaje para economía circular.
“La remediación ambiental es algo innovador en el norte. La idea es que las mineras puedan producir sus propias plantas, con semillas de la misma zona, para restaurar los terrenos que van dejando atrás”, explicó.
El problema de base, señaló, es la falta de conocimiento científico sobre la flora de la Puna. Ante ello, la propuesta implica construir laboratorios especializados, con germinadores y desecadores, para analizar la viabilidad de semillas que suelen ser microscópicas.
“La ventana de reproducción natural es solo el verano. Con un banco de germoplasma, podés colectar, conservar y reproducir durante todo el año. Eso te da un stock continuo de plantines”.
El circuito se completa con el compostaje de residuos orgánicos de los propios campamentos mineros, que se convierte en sustrato para enriquecer suelos degradados.
Así, afirmó que el impacto es múltiple: para la empresa, porque reduce costos de cierre de mina y genera mano de obra local; para la provincia, porque genera información científica donde no la había; y para las comunidades, porque ven un compromiso concreto con el territorio.
Para quienes deseen comunicarse con Melisa Paniagua, sus contactos son: Instagram: @consultorapaniagua; TikTok: @ingenieramelisapaniagua; LinkedIn: Melissa Paniagua; WhatsApp: 54 9 387 596-1786.




