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Miguel Romero asumirá la presidencia del INTI tras renuncia de Afione

El Gobierno eligió a Miguel Romero como próximo presidente del Instituto Nacional de Tecnología Industrial. Asume con el desafío de reorganizar el equipo. Busca recuperar al INTI como motor de innovación para la industria.

El Gobierno anunció que en los próximos días designará a Miguel Romero como nuevo presidente del INTI. Asumirá después de la renuncia de Daniel Afione, que deja el cargo a comienzos de septiembre. Romero llegará con la tarea de reordenar el organismo y recuperar su rol como impulso tecnológico al servicio de las pymes.

Romero es abogado egresado de la Universidad de Buenos Aires. También trabaja como docente allí. Completó posgrados en defensa del consumidor constitucional. En su trayectoria, dirigió el Servicio de Conciliación Previa de las Relaciones de Consumo, conocido como COPREC. Hasta ahora, se desempeñaba como asesor en la Secretaría de Industria y Comercio del Ministerio de Economía, donde participó de decisiones estratégicas.

Desde la cartera económica destacaron que su nombramiento busca mejorar la administración interna del INTI. La intención es que el instituto recupere protagonismo como motor de desarrollo tecnológico para la industria nacional.

Afione presentó su renuncia por escrito y el propio secretario Pablo Lavigne la aceptó y agradeció el compromiso de su gestión. La salida se produce en un contexto cargado, luego de que el Congreso frenara un decreto clave que impulsaba una transformación organizativa del organismo. Sin ese aval legislativo, el camino de reforma quedó bloqueado. Además, la decisión se da en un contexto de fuerte tensión interna, marcado por denuncias sindicales y reclamos por vaciamiento del personal.

Durante su gestión, Afione enfrentó críticas por reducir casi un 25 % del plantel. Esa pérdida de personal impactó en la asistencia a pymes y los controles de calidad. Además, su rol simultáneo en una consultora privada generó cuestionamientos por conflicto de interés.

Ahora, Romero llegará con la promesa de ordenar esa estructura. Lo espera la misión de estabilizar el organismo, fortalecer su presencia en el territorio y renovar su capacidad técnica. También deberá generar confianza entre los trabajadores, los gremios y las pymes que reciben asistencia del INTI.

El instituto, clave en innovación, certificación y asistencia técnica desde 1957, cuenta con alcance federal y un presupuesto modesto. Será desafío de esta nueva etapa devolverle agilidad, solvencia técnica y capacidades operativas.

Fuente: Ámbito Financiero

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