Molinos celebró los 200 años de su iglesia y Cargnello llamó a ser “constructores de armonía y paz”
Cientos de fieles y peregrinos de distintos puntos de los Valles Calchaquíes participaron de la celebración por el bicentenario de la Iglesia de Molinos, una de las ceremonias religiosas más importantes de la historia reciente de la localidad.
La misa de acción de gracias fue presidida por el arzobispo de Salta, Mario Antonio Cargnello. En su discurso, convocó a fortalecer la convivencia, la esperanza y el compromiso comunitario.
Durante su homilía, destacó el valor histórico y espiritual de la fecha. A la vez, recordó que la comunidad actual es heredera de una fe transmitida de generación en generación.
“Son 200 años de la esperanza que ha anidado en el corazón de nuestros mayores”, expresó ante los presentes, al referirse al legado religioso y cultural que representa el templo para los habitantes de la región.
Cargnello hizo especial hincapié en la necesidad de construir una sociedad más unida frente a las dificultades que atraviesan las familias y las comunidades.
“Hay dificultades, pero nosotros tenemos que ser constructores de armonía”, afirmó el arzobispo, al tiempo que pidió a los fieles no perder la esperanza ni abandonar el compromiso con los demás.
El religioso sostuvo que la fe debe reflejarse en acciones concretas orientadas al bien común y a la construcción de vínculos basados en el respeto y la solidaridad.
Asimismo, remarcó la importancia de promover la paz y la convivencia en un contexto social marcado por distintos desafíos.
Uno de momento especial se vivió con el agradecimiento a los peregrinos. Muchos llegaron caminando desde distintas localidades de los Valles Calchaquíes para participar de la celebración.
“Gracias, peregrinos, porque nos hacen sentir como un pueblo que tiene el deber de querer a todos los argentinos“, expresó Cargnello.
El arzobispo destacó que la presencia de los caminantes representa un testimonio de fraternidad y de encuentro entre comunidades que comparten una misma tradición de fe. Además, los alentó a seguir siendo ejemplos de convivencia y solidaridad en sus lugares de origen.
Una celebración histórica para los Valles Calchaquíes
Las actividades por el bicentenario de la Iglesia de Molinos reunieron a autoridades eclesiásticas, representantes de comunidades pertenecientes a la Prelatura de Cafayate y vecinos de distintos puntos de la región.
La ceremonia tuvo un fuerte significado histórico para la localidad, ya que permitió recordar dos siglos de vida religiosa y comunitaria en uno de los templos más emblemáticos de los Valles Calchaquíes.
Al finalizar la homilía, Cargnello dejó un mensaje de esperanza para los presentes. “Vale la pena seguir siendo cristianos, seguir contribuyendo a la paz y a la alegría de esta comunidad”, afirmó.



