Mosconi impulsa el “arraigo docente” y se abre el debate por el “turismo de cargos”
En las últimas horas, el municipio de General Mosconi avanzó con un fuerte planteo para priorizar a docentes locales en los cargos, en medio de cuestionamientos al denominado “turismo de cargos”.
El conflicto se visibilizó durante el proceso de designaciones en la Escuela Uriburu de Tartagal, donde autoridades municipales y docentes locales plantearon la necesidad de revisar criterios que, en la práctica, terminan desplazando a trabajadores de la zona.
Desde la gestión que encabeza la intendenta Ana Guerrero Palma, se impulsó una intervención directa ante la Junta de Calificación para advertir sobre situaciones que consideran irregulares.
El eje del planteo apunta a docentes provenientes de otras regiones que, con mayor puntaje (en la mayoría de las veces, obtenido en la Capital), acceden a cargos en el norte, pero luego solicitan traslados al poco tiempo.
Según señalaron, esto genera un impacto directo en las aulas: los alumnos quedan sin docentes a mitad de ciclo lectivo, mientras profesionales locales permanecen sin trabajo.
“Se puso la lupa sobre los cambios de domicilio de último momento”, indicaron desde el municipio, en referencia a casos donde aspirantes declaran residencias en la zona para acceder a cargos, pero sin un arraigo real.
Tras las gestiones realizadas, el municipio informó que se logró que “una gran parte de los docentes mosconenses” pudieran confirmar interinatos y suplencias en instituciones de su propia localidad.
El resultado fue interpretado como un avance en la defensa del trabajo local y un primer paso hacia un cambio más estructural en el sistema de designaciones.
No obstante, desde la comuna advirtieron que se trata de una solución parcial y que el problema requiere una respuesta de fondo.
En ese sentido, el próximo objetivo será trasladar el debate al ámbito legislativo provincial, con la intención de impulsar una normativa que contemple el arraigo territorial como criterio relevante en la asignación de cargos.
La propuesta apunta a que el domicilio real tenga mayor peso en el orden de mérito, sin excluir a docentes de otras regiones, pero equilibrando las condiciones.
“No se trata de cerrar fronteras, sino de valorar a quien conoce el barro, el calor y la realidad de nuestras aulas en la Ruta 34”, plantearon.
Otro de los puntos señalados es la desigualdad en las oportunidades de formación. Según indicaron, los docentes del norte enfrentan mayores costos para acceder a cursos que otorgan puntaje.
“Un docente del norte gasta hasta un 30% más para capacitarse”, advirtieron, debido a gastos de traslado, alojamiento y permanencia en ciudades donde se dictan las capacitaciones, principalmente en la capital.
Esta situación, sostienen, genera una desventaja estructural frente a quienes residen en centros urbanos con mayor oferta formativa.
Por ello, también reclaman una mayor descentralización de la capacitación docente, con cursos oficiales en ciudades como Tartagal y Orán.





