Para el Sindicato de Comercio, la Reforma Laboral deja más expuestos a los empleados
El secretario de Asuntos Gremiales del Sindicato de Empleados de Comercio de Salta cuestionó los cambios en las normas laborales y describió la presión que, según afirmó, reciben los trabajadores ante la caída de las ventas.
También expresó reparos sobre el pago en cuotas de condenas judiciales.
En medio de la pérdida de puestos de trabajo en el comercio salteño, Ángel Ortiz puso el foco en las condiciones que enfrentan quienes conservan su empleo.
En diálogo con Nuevo Diario, sostuvo que las reformas laborales aprobadas en 2024 y 2026 debilitaron la posición de los trabajadores frente a sus empleadores.
Una de sus principales críticas apunta a la eliminación de multas que antes se aplicaban en determinados casos de empleo no registrado.
Ortiz consideró que ese cambio reduce el incentivo para formalizar las relaciones laborales. Advirtió que un trabajador sin registrar queda privado de cobertura de ART y obra social vinculada a su empleo, además de no contar con un recibo de sueldo que le permita acreditar ingresos.
El dirigente afirmó que la informalidad tiene consecuencias que van más allá del salario de cada mes.
Sin aportes ni constancia de la relación laboral, señaló, el empleado también enfrenta dificultades para acceder a créditos y para exigir el cumplimiento de sus derechos.
La eliminación de aquellas multas fue introducida por la Ley Bases de 2024, aunque la obligación de registrar a los trabajadores continúa vigente.
Ortiz también cuestionó los cambios relacionados con las desvinculaciones.
Durante la entrevista expresó su preocupación por la posibilidad de que un trabajador cobre en cuotas lo que le corresponde tras perder el empleo.
La reforma de 2026 contempla el pago en hasta seis cuotas de condenas judiciales laborales para grandes empresas y en hasta doce para micro, pequeñas y medianas empresas.
A las modificaciones legales se suma, según el secretario gremial, la presión que genera la situación económica.
Ortiz dijo que algunos empleados escuchan de sus empleadores frases como «agradecé que tenés trabajo» cuando plantean reclamos salariales o laborales.
Reconoció que los comerciantes también sufren la caída de las ventas, pero sostuvo que esas dificultades terminan trasladándose al personal.
Para el dirigente, el temor a perder el empleo pesa especialmente entre quienes ya tienen deudas y saben que les resultaría difícil afrontar las cuotas sin un salario.
En ese contexto, afirmó, muchos trabajadores sienten que tienen poco margen para discutir sus condiciones de trabajo.


