PAVICEI advierte que flexibilizar el alcohol al volante sería “un grave retroceso”
La Asociación PAVICEI Justicia y Seguridad Vial salió con dureza a rechazar el proyecto de ley que propone modificar la normativa de alcohol al volante en Salta y advirtió que la iniciativa implicaría “un retroceso inaceptable” en materia de seguridad vial y derechos humanos.
El posicionamiento se conoció en medio de la discusión legislativa impulsada por los diputados Patricio Peñalba Arias, Fabio Enrique López y Héctor Raúl Vargas.
La organización, acompañada por el Colectivo de Familiares de Víctimas Viales de Argentina, manifestó su profunda preocupación ante las iniciativas que buscan modificar la Ley Provincial N° 7846/14 de Tolerancia Cero y pidió a la dirigencia política sostener el esquema vigente.
Qué propone el proyecto
La iniciativa parlamentaria plantea modificar el artículo 1° de la ley para permitir la conducción con hasta 0,5 gramos de alcohol por litro de sangre, reemplazando el actual criterio de alcohol cero. El texto sostiene que el cambio no constituye una “flexibilización irresponsable”, sino una “revisión razonable” basada en estándares aplicados en otras jurisdicciones.
También argumenta que la normativa vigente genera impactos negativos en sectores como el turismo, la gastronomía y la vitivinicultura, especialmente en los Valles Calchaquíes.
Además, el proyecto mantiene un esquema de sanciones progresivas para quienes superen el nuevo límite propuesto y endurece las penalidades en casos de mayor graduación alcohólica o cuando se transporten menores o personas vulnerables.
La respuesta de PAVICEI
Frente a ese planteo, PAVICEI fue categórica. La entidad sostiene que los datos de la última década demuestran la eficacia del modelo de tolerancia cero y que modificarlo pondría en riesgo los avances logrados.
Según el comunicado, la cantidad de víctimas viales en Salta se redujo de 264 en 2015 a 130 en 2025, una caída que la organización vincula directamente con la vigencia de la ley actual y con el fortalecimiento de los controles.
Para la asociación, el éxito de la norma radica en su claridad.
Argumentan que el límite 0.0 elimina la “especulación” del conductor sobre cuánto puede beber antes de manejar y genera un cambio de conducta más efectivo que los sistemas con márgenes permitidos. “La ley ha cumplido su objetivo pedagógico: separar el acto de beber del acto de conducir”, remarcaron desde la organización.
Argumentos científicos
El documento también pone el foco en la evidencia médica. PAVICEI advierte que el alcohol afecta capacidades críticas para la conducción incluso en dosis bajas, al aumentar el tiempo de reacción, provocar alteraciones visuales —como el llamado efecto túnel— y generar una falsa sensación de control que incrementa conductas de riesgo.
Desde la entidad sostienen que cualquier falla mecánica o maniobra imprevista puede transformarse en tragedia cuando el conductor ha consumido alcohol.
El eje de derechos humanos
Otro de los puntos fuertes del posicionamiento es el encuadre jurídico.
PAVICEI invocó el principio de no regresión en materia de derechos humanos y citó jurisprudencia de la Corte Suprema para sostener que la protección de la vida y la salud no puede retroceder.
“La ley de tolerancia cero es una medida a favor de la vida”, afirmaron, y advirtieron que debilitarla implicaría vulnerar garantías básicas de la población.
Cruce con el argumento económico
El proyecto legislativo plantea que la prohibición absoluta impacta en actividades económicas clave de la provincia. Sin embargo, PAVICEI rechazó esa interpretación y llamó al sector empresario —en especial al vitivinícola— a no vincular la situación de ventas con la normativa de tránsito.
Como contraejemplo, señalaron que provincias sin alcohol cero, como San Juan, también registraron caídas en la comercialización, por lo que atribuir la baja de ventas a la ley vigente sería, según la entidad, una conclusión errónea.
“La rentabilidad no puede medirse en litros si el precio es la vida humana”, enfatizaron.
Un debate que vuelve a encenderse
El planteo de PAVICEI se suma a un escenario de creciente discusión política y social en torno al proyecto.
La organización instó a los legisladores salteños a no ceder ante presiones sectoriales y recordó que las muertes viales vinculadas al alcohol son evitables.
Con el tratamiento legislativo en el horizonte, el debate sobre si Salta debe sostener el modelo de alcohol cero o avanzar hacia un esquema de tolerancia limitada vuelve a instalarse con fuerza en la agenda pública. “La seguridad vial no se negocia. Tolerancia cero es vida”, concluye el documento de la entidad.
Fundamentos del proyecto de ley
En los fundamentos de la iniciativa, los diputados autores sostienen que la modificación busca adecuar el límite legal de alcoholemia a 0,5 gramos por litro de sangre bajo un criterio que consideran “razonable” y alineado con estándares vigentes en otras jurisdicciones.
El proyecto plantea que la normativa actual presenta “tensiones internas y efectos que merecen ser evaluados” tras más de una década de aplicación.
En ese sentido, los legisladores argumentan que la propuesta no implica desregular ni flexibilizar de manera irresponsable los controles, sino concentrar la respuesta estatal en los niveles de alcoholemia que —afirman— incrementan objetivamente el riesgo en la conducción.
Asimismo, el texto pone el foco en las particularidades productivas y culturales de Salta, especialmente el desarrollo del turismo, la gastronomía y la industria vitivinícola en los Valles Calchaquíes.
Según los autores, la prohibición absoluta vigente habría generado impactos negativos en estos sectores sin una mejora proporcional comprobable en la seguridad vial.
Por último, la iniciativa sostiene que la adecuación del límite permitiría compatibilizar la promoción de la actividad económica con una política de tránsito responsable, manteniendo sanciones severas para los casos de mayor graduación alcohólica y fortaleciendo —según señalan— la legitimidad social de la norma.





