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Por decomisos está paralizado el comercio fronterizo en Bermejo

La ciudad de Bermejo, ubicada frente a Aguas Blancas, se encuentra en alerta tras una serie de operativos de decomiso realizados por la Aduana boliviana, que derivaron en protestas de comerciantes y trabajadores del circuito informal.

Los procedimientos, llevados adelante por el Comando Estratégico Operacional de la Aduana Nacional de Bolivia, se realizaron entre el martes y el miércoles en distintos depósitos y almacenes de la ciudad. La mercadería incautada fue trasladada al Área Naval de Bermejo, donde desde entonces se concentran los reclamos de los afectados.

Tras los operativos, comerciantes y bagayeros se movilizaron para exigir la devolución de los productos, denunciando presuntos excesos en los procedimientos y asegurando que cuentan con la documentación que respalda la legalidad de la mercadería.

Esta situación afecta al comercio internacional de frontera entre Bolivia y Argentina, ya que diariamente existe un mecanismo de comercialización entre Aguas Blancas y Bermejo, que quedó paralizado ante la situación.

Bermejo se consolidó como uno de los principales nodos del intercambio comercial en la frontera norte, con un importante movimiento diario de personas y mercancías. Se estima que entre 3.000 y 4.000 personas cruzan a diario entre ambos países, con picos que pueden alcanzar cifras mucho mayores en jornadas de alta demanda.

En una reunión con autoridades policiales y la Fiscalía, se acordó que los comerciantes deberán presentar la documentación correspondiente para acreditar el origen de los productos. Según lo informado, una vez verificada esa información, se avanzaría con la devolución de la mercadería secuestrada.

Desde la Aduana boliviana sostienen que parte de la mercadería podría haber ingresado de manera irregular, en un contexto donde el comercio fronterizo se encuentra bajo mayor control.

Mayor control de la Aduana de Bolivia

El conflicto se enmarca en un incremento de los operativos en la zona, impulsado por el crecimiento del flujo comercial y turístico entre Argentina y Bolivia, especialmente durante las últimas semanas.

Este dinamismo está impulsado, en gran parte, por la diferencia cambiaria y los precios más bajos del lado boliviano, lo que atrae a compradores argentinos y potencia tanto el comercio formal como el informal.

En este contexto, el refuerzo de controles por parte de las autoridades bolivianas reavivó el debate sobre el contrabando, la regulación del paso fronterizo y el impacto económico en las comunidades que dependen de esta actividad.

Por la situación, los comerciantes realizaron una fuerte movilización en las calles de Bermejo.

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