Por retención de aportes y despidos, Deliverys de Salta van al paro
Este lunes, el casco céntrico de la ciudad de Salta será escenario de una medida de fuerza encabezada por la Asociación Sindical de Motociclistas, Mensajeros y Servicios (ASIMM), en respuesta a lo que el gremio define como graves y reiterados incumplimientos laborales por parte de empresas gastronómicas que operan en la zona.
La protesta se concentrará en dos locales puntuales: Pan y Pan, ubicado en calle Buenos Aires, entre Caseros y Alvarado, y La Toscana, en Catamarca y Pasaje Miramar. Desde el sindicato advirtieron que la medida no será aislada y que podría profundizarse ante la negativa de los titulares de los comercios a brindar respuestas concretas.
Denuncias por retención de aportes
Desde ASIMM denunciaron retención indebida de aportes sindicales, despidos sin causa, atrasos en el pago del aguinaldo, falta de amortización del motovehículo, ausencia de equipos de lluvia y amenazas constantes hacia los trabajadores por parte de los propietarios, identificados como los hermanos Calvos. Según explicaron, si bien la empresa tiene personal registrado dentro del convenio colectivo 722/15, incumple de manera sistemática con derechos básicos previstos por la normativa vigente. “Creen que con pagar un sueldo y entregar un recibo ya está todo hecho, pero por ley corresponden vacaciones, descanso pago y feriados abonados al doble”, sostuvo el referente gremial en diálogo con Nuevo Diario. En ese marco, detalló que los feriados del 25 de diciembre y del 1° de enero fueron trabajados sin el pago correspondiente, y que el aguinaldo fue postergado unilateralmente para febrero o marzo, una decisión que calificó de “inadmisible”.
Despidos y precarización
El dirigente relató además que dos trabajadores fueron afectados de manera directa: uno despedido sin causa —quien aceptó una compensación mínima para retirarse— y otro sometido a persecución laboral por mantenerse dentro del convenio colectivo. “No quieren que el trabajador esté encuadrado; para ellos el sindicato es un estorbo”, expresó. La situación se agrava, según el gremio, por dos años de retención de aportes que impiden a los afiliados acceder a beneficios básicos: útiles escolares, pañales, indumentaria y otros insumos que el sindicato provee regularmente. “Los compañeros trabajan con su propia ropa, se cubren con bolsas de consorcio cuando llueve, pagan la nafta de su bolsillo y no reciben equipamiento mínimo”, denunciaron.
Desde el sindicato también subrayaron la paradoja de que uno de los locales señalados funcione en un espacio alquilado a la CGT, lo que —a su entender— vuelve aún más inadmisible la existencia de trabajo precarizado en ese ámbito. “Es ridículo y lamentable”, concluyeron.
En diálogo con Nuevo Diario, y pese a atravesar una lesión —con la pierna enyesada—, el referente de ASIMM Carlos Cruz confirmó que estará presente acompañando la protesta. “No necesito tener 50 afiliados para salir a luchar. Con uno alcanza cuando hay derechos vulnerados”, remarcó. Y agregó: “Me molesta que se naturalice la precarización y la usura empresarial. Eso es lo más grave”.



