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Realizan el primer implante de marcapasos sin cables en el San Bernardo

En un hecho que marca un hito para la medicina del norte argentino, el Hospital San Bernardo concretó con éxito el primer implante de un marcapasos sin cables en la provincia.

La intervención, llevada a cabo en el Servicio de Hemodinamia, posiciona a la institución como un centro de referencia en la aplicación de tecnología de vanguardia para el tratamiento de enfermedades cardiovasculares complejas.

El procedimiento fue posible gracias a la infraestructura del hospital, que cuenta con un angiógrafo de última generación capaz de ofrecer imágenes en tiempo real del sistema vascular.

Esta tecnología resulta clave para realizar intervenciones de alta precisión en patologías como obstrucciones arteriales, aneurismas y enfermedades valvulares.

La intervención estuvo a cargo de un equipo multidisciplinario de especialistas integrado por los doctores Sebastián Schanz, Federico Robles, Federico Sanmillán y Horacio Jauregui, reconocidos por su experiencia en cardiología, arritmias y dispositivos de estimulación cardíaca.

En esta oportunidad se utilizó el dispositivo Micra, desarrollado por la empresa Medtronic, que representa un verdadero cambio de paradigma en el tratamiento de trastornos del ritmo cardíaco.

A diferencia de los marcapasos tradicionales, este dispositivo es un 93% más pequeño —similar al tamaño de una cápsula— y elimina la necesidad de cables y de la creación de un bolsillo quirúrgico en el pecho.

Su colocación se realiza mediante un cateterismo a través de la vena femoral, alojándose directamente en el ventrículo derecho.

Entre los principales beneficios de esta tecnología se destaca la significativa reducción de riesgos asociados a los dispositivos convencionales, como infecciones, hematomas o fallas en los conductores. Además, al tratarse de un procedimiento mínimamente invasivo, el paciente experimenta una recuperación más rápida, pudiendo retomar sus actividades habituales en menor tiempo y sin las cicatrices propias de las cirugías tradicionales.

Desde el equipo médico subrayaron la relevancia de este avance para el sistema de salud pública provincial. “Poder ofrecer a los pacientes una tecnología que elimina cables y cicatrices es un logro compartido que pone de manifiesto la excelencia de nuestros profesionales”, destacaron.

Con este logro, el Hospital San Bernardo no solo reafirma su compromiso con la innovación médica, sino que también amplía las posibilidades de acceso a tratamientos de alta complejidad en la provincia de Salta, consolidándose como un referente regional en cardiología intervencionista.

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