Reino Unido denunció apoyo militar y de inteligencia de Rusia hacia el régimen de Irán
Londres presentó informes que vinculan a Moscú con el entrenamiento de fuerzas iraníes antes del inicio de las hostilidades en el conflicto de Medio Oriente.
El gobierno del Reino Unido emitió un informe donde detalla la cooperación técnica entre el Kremlin y las fuerzas armadas de Teherán. Según la inteligencia británica, Rusia proporcionó entrenamiento estratégico avanzado a oficiales iraníes meses atrás. Esta asistencia habría sido fundamental para la preparación logística previa al inicio de la guerra actual.
Londres sostiene que el apoyo ruso no se limitó únicamente a la instrucción de personal militar. Los servicios secretos detectaron el envío de tecnología de vigilancia y sistemas de comunicación encriptados. Además estos recursos permitieron a Irán fortalecer sus defensas ante posibles ataques electrónicos provenientes de Occidente. El reporte británico indica que especialistas rusos habrían supervisado el despliegue de radares en zonas fronterizas.
La denuncia también menciona el intercambio de información satelital crítica entre ambas naciones de manera sostenida. Rusia habría facilitado datos sobre la ubicación de activos navales aliados en el Golfo Pérsico. Esta colaboración permitió al régimen persa optimizar el posicionamiento de sus baterías de misiles costeros. Para el Reino Unido, esta alianza representa una amenaza directa a la seguridad del comercio marítimo.
Asimismo, el Ministerio de Defensa británico señaló que este vínculo profundizó la capacidad de respuesta táctica de Irán. Los ejercicios conjuntos realizados a principios de año sirvieron para probar tácticas de saturación con drones. La administración de Donald Trump recibió estos informes con preocupación y prometió nuevas sanciones económicas. Washington considera que el Kremlin está actuando como un facilitador del caos en toda la región.
Por su parte, el Kremlin negó de manera tajante las acusaciones vertidas desde la capital británica. Moscú calificó el informe como una maniobra de propaganda destinada a desviar la atención internacional. Sin embargo, las pruebas presentadas por Londres incluyen registros de vuelos militares directos entre ambos países. Estos movimientos logísticos coinciden con las fechas clave de la escalada bélica en el territorio iraní.
Fuente: Infobae




