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Rusia capacitó a más de mil influencers latinoamericanos para difundir desinformación

Un informe de inteligencia reveló la existencia de una red de creadores de contenido digital entrenados por Moscú para posicionar narrativas favorables a sus intereses en la región.

Una reciente investigación de agencias de seguridad internacional señala que el gobierno ruso ha capacitado a más de 1.000 generadores de contenido e influencers oriundos de diversos países de América Latina. El objetivo central de esta iniciativa sería la propagación sistemática de noticias falsas y narrativas diseñadas para desestabilizar la opinión pública regional. Los participantes recibieron formación específica en técnicas de manipulación digital y edición de video para viralizar mensajes sesgados.

La capacitación se habría llevado a cabo de manera híbrida, combinando plataformas de educación virtual con encuentros presenciales en centros culturales estratégicos. Según los documentos filtrados, los influencers seleccionados cuentan con audiencias masivas en redes sociales como TikTok, Instagram y YouTube. Los temas principales de la campaña incluyen la crítica a las democracias occidentales y el apoyo a las acciones militares rusas en el plano internacional. También se detectó la promoción de teorías conspirativas que buscan minar la confianza ciudadana en las instituciones locales y en los procesos electorales.

Los expertos en ciberseguridad que analizaron la red indican que el financiamiento de estas actividades se realiza a través de empresas fachada y criptomonedas. De esta manera, los creadores de contenido reciben pagos mensuales por incluir “píldoras informativas” dentro de sus publicaciones habituales de entretenimiento o estilo de vida. Esta técnica permite que la desinformación penetre en sectores de la población que no consumen noticias tradicionales y que son más permeables a los discursos emocionales. La coordinación de la red se realiza mediante grupos de mensajería encriptada donde se distribuyen los guiones y materiales multimedia del día.

El informe detalla que la selección de los influencers no fue azarosa, sino que se basó en perfiles con altos niveles de interacción y carisma. Muchos de estos jóvenes desconocían inicialmente el origen estatal del financiamiento, creyendo que se trataba de agencias de marketing o fundaciones educativas. Sin embargo, con el tiempo, las directivas se volvieron más explícitamente políticas, exigiendo el ataque directo a figuras públicas opositoras a los intereses de Moscú. La operación también incluyó el uso de granjas de “bots” para amplificar artificialmente el alcance de los videos producidos por estos referentes digitales.

Mientras tanto, las investigaciones judiciales continúan para determinar si existen vínculos legales sancionables entre los influencers locales y las agencias de inteligencia rusas. El caso marca un hito en la comprensión de cómo las potencias globales utilizan las nuevas tecnologías para ejercer poder blando y control ideológico a larga distancia.

Fuente: Infobae

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