Salta

Sáenz expresó su apoyo a Milei, pero condicionado al rumbo económico

El gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, expresó su respaldo condicionado al rumbo económico del Gobierno nacional, reclamó mayor reciprocidad con las provincias y cuestionó el trato del oficialismo hacia los mandatarios aliados. También apuntó contra el kirchnerismo y dejó abierta la puerta a un eventual acuerdo con La Libertad Avanza.

El gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, manifestó que mantiene expectativas de que la gestión del presidente Javier Milei logre estabilizar la economía, aunque advirtió que el respaldo de las provincias tiene límites. “Al igual que la gente, tengo esperanza de que a este Gobierno le vaya bien, pero no es eterna”, afirmó en una entrevista concedida al diario Clarín durante su participación en la Argentina Week en Nueva York.

Sáenz integró la delegación de once gobernadores que viajaron a Estados Unidos con el objetivo de respaldar ante inversores el rumbo macroeconómico del país y transmitir señales de estabilidad política.

Según sostuvo, la presencia de mandatarios de distintos espacios políticos busca demostrar que ciertas políticas económicas pueden sostenerse más allá de los cambios de gobierno. “Estamos mostrando que el orden en la macroeconomía, la baja de la inflación y el régimen de incentivos para grandes inversores se van a mantener en el tiempo”, señaló. Sin embargo, el mandatario salteño advirtió que los resultados aún no se reflejan en la economía real. “La preocupación es que no empiezan a acelerarse los motores de la economía, como el consumo y las inversiones”, afirmó.

Reclamos por las obras paralizadas

Sáenz cuestionó con dureza la relación entre la Casa Rosada y los gobernadores que han acompañado iniciativas del Ejecutivo en el Congreso. El mandatario sostuvo que, pese a ese respaldo político, las provincias enfrentan una fuerte caída de recursos y demoras en obras comprometidas por el Gobierno nacional. “Este bimestre fue el peor de todos en 13 años, por la caída de la recaudación. La baja de un impuesto coparticipable como el IVA afecta mucho a las provincias”, explicó.

También denunció que existen compromisos incumplidos en materia de infraestructura. “Hay obras que se firmaron en junio del año pasado y el último certificado que se pagó fue en octubre. A este ritmo las inaugurarán mis tatarabuelos”, ironizó. Entre los reclamos, mencionó el deterioro de las rutas del norte del país y la falta de inversión en su mantenimiento. “Las rutas siguen totalmente destruidas. Hay un impuesto para conservarlas y hace dos años que no las arreglan. Lamentablemente las del norte son rutas de la muerte”, afirmó.

Pese a las críticas, Sáenz insistió en que los gobernadores continúan acompañando al Gobierno con la expectativa de que el programa económico logre resultados. “Si le va bien al Gobierno, nos va bien a las provincias”, sostuvo. Cuestionó lo que considera una falta de diálogo político por parte de la administración nacional. “Me parece una falta de respeto buscarnos cuando se tiene que sacar leyes. Después los funcionarios se convierten en los hermanos Cuesta: a unos cuesta encontrarlos y a otros cuesta cobrarlos”, expresó.

Y subrayó que el Presidente debe asumir un rol político más activo para sostener la gobernabilidad. “El Presidente tiene que hacer política. Y si no la hace él, los que están abajo tienen que hacer política”, sostuvo.

Sobre el peronismo

En paralelo, Sáenz volvió a marcar distancia del kirchnerismo dentro del peronismo y pidió un recambio en su conducción. En ese sentido, consideró que la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner debería dar “un gesto de grandeza” y correrse del liderazgo del espacio. “Hay que diferenciar entre peronismo y kirchnerismo”, planteó. Según el gobernador, los intentos de renovación dentro del espacio terminan siendo “reciclaje de los mismos dirigentes”. También cuestionó lo que definió como una lógica de confrontación permanente en la oposición. “El kirchnerismo se ha convertido en el Partido Obrero. Todo es no”, afirmó. Consultado sobre la posibilidad de conformar un frente político con el oficialismo libertario en el futuro, Sáenz evitó descartarlo. “Son cosas que hay que analizar. Siempre he sido muy abierto al diálogo sin dejar de lado mis convicciones”, sostuvo. En esa línea, remarcó que su prioridad es la defensa de los intereses de su provincia. “Antes que peronista, soy salteño. Para mí están primero los salteños”, concluyó.

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