Salta lidera en el Norte con infraestructura y conectividad como ejes estratégicos
Con 650.000 visitantes y un impacto económico estimado en 402.000 millones de pesos durante enero y febrero, Salta volvió a posicionarse como el principal destino turístico del Norte argentino.
A ese dato se suma un crecimiento interanual del 105% en el segmento internacional durante enero —y cercano al 50% en febrero— en el Aeropuerto Internacional Martín Miguel de Güemes, consolidando el perfil de la provincia como puerta de entrada a la región.
Pero más allá de la foto coyuntural de la temporada, el liderazgo salteño tiene raíces estructurales.
“La cantidad de plazas hoteleras de la ciudad de Salta equivale casi a la totalidad de la provincia de Jujuy”, señaló Lía Rivella, presidenta de la Cámara de Agencias de Turismo de Salta, en diálogo con Radio LUP. “Por eso, las comparaciones deben hacerse considerando escala y capacidad instalada”.
Infraestructura y escala
Salta concentra la mayor oferta hotelera del Norte, con establecimientos que abarcan desde hoteles cinco estrellas hasta una amplia red de hosterías y alojamientos alternativos. Esa masa crítica permite absorber grandes volúmenes de visitantes y sostener eventos de relevancia nacional e internacional.
La dirigencia del sector insiste en que no se trata solo de promoción, sino de infraestructura consolidada: más plazas, mayor capacidad operativa y una cadena de servicios articulada que incluye gastronomía, transporte, agencias y guías.
Conectividad como ventaja competitiva
A ello se suma el rol estratégico del aeropuerto salteño, convertido en el principal hub aéreo del Norte argentino. “Hoy somos líderes en la región en materia de conectividad internacional. Tenemos vuelos de Latam, Copa Airlines y Paranair, entre otros. Ninguna otra provincia del Norte cuenta con esa cantidad de conexiones internacionales”, afirmó Rivella.
La recuperación de frecuencias, el fortalecimiento del mercado brasileño y la llegada de nuevos segmentos europeos ampliaron el flujo internacional, aunque parte del crecimiento responde también a la normalización post-pandemia y a la reactivación de rutas que habían sido suspendidas.
La conectividad no solo beneficia a Salta capital. “La conectividad genera derrame hacia todo el Norte. Eso nos coloca en un rol estratégico dentro de la región”, explicó la dirigente.
Temporada positiva, rentabilidad ajustada
En cuanto al balance de la temporada, el sector público y privado coincidieron en los números. Tanto la Cámara Hotelera, Gastronómica y Afines como la AHT validaron los datos presentados por el Ministerio de Turismo.
Sin embargo, la dirigencia empresaria reconoció un matiz importante: la rentabilidad no acompañó en la misma proporción el nivel de ocupación. “Los números no son malos. Pero la rentabilidad es baja. El turista prioriza ciertos gastos y modera otros”, indicó Rivella, en un contexto de consumo más selectivo.
Liderazgo con responsabilidad regional
El posicionamiento de Salta como nodo turístico del Norte implica una doble condición: ventaja competitiva y responsabilidad estratégica. La infraestructura, la conectividad y la escala operativa explican el liderazgo, pero también exigen coordinación permanente con el resto de las provincias para potenciar el desarrollo regional.
El desafío no es solo atraer visitantes.
Es sostener competitividad en un escenario económico complejo y cada vez más competitivo.



