Se fue Severo Báez, el guardián de la copla y la tierra
Este jueves falleció, en Salta, Severo Báez, reconocido referente de la copla y la baguala del norte argentino, considerado un verdadero guardián de las tradiciones ancestrales. Sus restos son velados en Villa Primavera desde las 22 horas, mientras que este viernes al mediodía comparsas y bandoneonistas rendirán homenaje con cantos y música en el velorio. A las 15 horas partirá el cortejo fúnebre.
Nacido en Brealito, en el corazón de los Valles Calchaquíes, Báez llegó a Salta siendo adolescente y jamás se apartó de sus raíces. Pastor y trabajador rural, con el paso de los años se convirtió en uno de los grandes referentes populares de la copla y la baguala, llevando durante más de seis décadas el latido cultural de los Valles y la Puna a cada escenario y encuentro comunitario. Junto a su esposa, Rafaela Gaspar, fue un incansable difusor de estas expresiones ancestrales. Su casa en Villa Primavera se transformó en un punto de encuentro para la celebración de la Pachamama y su tarea en el Centro de Residentes Vallistos y Puneños lo consolidó como una figura profundamente querida y respetada.
La partida de Severo Báez deja un silencio hondo en los cerros y en las carpas, pero su voz seguirá viva en cada golpe de caja y en cada verso que brote de la tierra. Salta y todo el norte lo despiden con el reconocimiento que merece quien dedicó su vida a custodiar la identidad y la memoria de su pueblo.



