Secuestro de Ragone: “El crimen fue pedagógico para lo que venía”
En el marco de un nuevo aniversario de la desaparición del exgobernador de Salta, Miguel Ragone, el referente de derechos humanos Fernando Pequeño Ragone —nieto del dirigente peronista— reflexionó sobre el legado político de su abuelo, el contexto histórico de su secuestro y los desafíos actuales de la memoria en Argentina.
Las declaraciones se dieron durante una entrevista que mantuvo con el periodista Héctor Alí en FM Pacífico (92.9), a cincuenta años de un hecho que marcó un antecedente directo del terrorismo de Estado que se consolidaría con la dictadura iniciada en 1976.
Un crimen que anticipó el terrorismo de Estado
Miguel Ragone fue gobernador de Salta tras ganar las elecciones de 1973 con el 57% de los votos. Médico de profesión y referente histórico del peronismo —conocido como “el médico del pueblo”—, su gestión fue interrumpida el 23 de noviembre de 1974 cuando el gobierno nacional de María Estela Martínez de Perón dispuso la intervención de la provincia.
El 11 de marzo de 1976, cuando se cumplían tres años de las elecciones que habían llevado a Héctor J. Cámpora a la presidencia y a Ragone a la gobernación salteña, el exmandatario fue secuestrado mientras se dirigía a su consultorio en su Peugeot 504. Apenas había avanzado dos cuadras cuando un vehículo lo chocó desde atrás y otro se cruzó en su camino. Dos hombres armados lo redujeron y lo trasladaron en su propio auto. Antes de huir, los atacantes dispararon para evitar testigos. En el ataque fue asesinado el vecino Santiago Aredes y resultó herida Margarita Martínez Leal.
El grupo operativo que llevó adelante el secuestro estaba integrado por miembros de la Triple A, policías y militares vestidos de civil, una modalidad represiva que luego se generalizaría durante la dictadura. La orden, según se estableció en las investigaciones judiciales, partió desde la jefatura del Tercer Cuerpo del Ejército comandado por Luciano Benjamín Menéndez.
Hasta hoy, el cuerpo de Ragone continúa desaparecido.
“Fue un crimen pedagógico”
Durante la entrevista radial, Fernando Pequeño Ragone sostuvo que el asesinato tuvo un claro objetivo político. “Ese crimen fue pedagógico para lo que venía. Si podían matar a un dirigente con la representatividad que tenía mi abuelo, podían matar a cualquiera”, afirmó.
El nieto del exgobernador recordó que Ragone contaba entonces con una fuerte popularidad y tenía previsto participar de elecciones internas del Partido Justicialista que se realizarían apenas cuatro días después de su secuestro. “Había ganado con más del 60 o 70 por ciento de los votos y estaba decidido a presentarse nuevamente. En ese contexto ocurre el asesinato”, explicó.
Memoria frente al negacionismo
Pequeño Ragone también vinculó el recuerdo del exgobernador con el actual clima político nacional. “Los 50 años tienen un significado especial en un contexto en el que el Gobierno nacional pasó de ser negacionista a reivindicacionista del golpe de Estado”, sostuvo.
Sin embargo, destacó que el intento de silenciar la figura del dirigente no tuvo éxito. “Me siento bien de que el nombre de Miguel Ragone no haya quedado silenciado. Al contrario de lo que querían sus asesinos, hoy hay miles de voces y miles de pasos que lo reivindican”, afirmó.
Consultado sobre cómo atravesó personalmente el paso del tiempo desde el crimen —ocurrido cuando tenía apenas ocho años—, el referente de derechos humanos explicó que su postura combina memoria y búsqueda de justicia, pero sin rencor. “No rencor, porque el rencor te deja del lado de los ganadores de la historia. Con rencor no se puede vivir ni analizar políticamente lo que pasó”, señaló. Aun así, reconoció que el recuerdo sigue siendo profundamente movilizador. “Han pasado décadas y todavía me convulsiona una mañana como esta. Pero con todas las pilas para seguir dando batalla”, expresó.
Críticas al Partido Justicialista
Durante el diálogo con FM Pacífico, Pequeño Ragone también fue crítico con el rol que desempeñó el propio Partido Justicialista en los años previos al secuestro del exgobernador. “Ese mismo partido que después lo reivindicó, primero lo acompañó y luego lo dejó solo. De los 22 diputados que había en ese momento, once miraron para otro lado”, afirmó. Según sostuvo, esa falta de respaldo político facilitó el avance de los sectores que terminaron impulsando el crimen. “Eso también facilitó el asesinato de Ragone”, remarcó.




