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Trump se encamina a una dura derrota en las elecciones legislativas de EE.UU.

Los sondeos vaticinan el control demócrata de la Cámara de Representantes. Los republicanos buscan mantener el control del Senado.

Donald Trump tiene poco más de tres semanas para intentar revertir lo que los sondeos vaticinan como una dolorosa derrota republicana en las elecciones de medio término del martes 3 de noviembre en Estados Unidos.

Ese día, bajo la sombra de la inconclusa guerra de Irán y su impacto en la economía con un preocupante aumento en el precio del combustible y otros insumos estratégicos, el presidente estadounidense pondrá en juego nada menos que sus dos últimos años de mandato.

Los sondeos no le son favorables.

La encuestadora Decision Desk HQ le da a la oposición demócrata un 75% de posibilidades de ganar la Cámara de Representantes, con una mayoría de 234-201.

Este cuerpo legislativo tiene la llave financiera del Pentágono y de la cuestionada agencia migratoria (ICE) encargada de las temibles redadas antiinmigrantes que dejaron herida a la comunidad latina. Pero también puede abrir investigaciones sobre el gobierno y las empresas del presidente.

Según el mismo sondeo, los demócratas tienen una ligera ventaja en el Senado y podrían dar el golpe con un resultado ajustado de 51 a 49. Ahora el oficialismo cuenta con 53 senadores. Allí está hoy la gran pelea del oficialismo.

En total, en estas elecciones se renovarán los 435 escaños de la Cámara de Represententes, 35 de las 100 bancas del Senado, 36 gobernaciones y buena parte del poder legislativo de 46 estados, además de cargos locales y estatales en todo el país.

Mientras la región gira hacia la derecha, Trump arriesga un duro revés electoral que condicionaría sus planes de gobierno en el último tramo de su gestión. Su poder, en caso de una derrota, quedaría muy limitado en cuestiones internas clave.

¿Cómo puede impactar una derrota en el gobierno de Trump?


Mariano de Alba, investigador venezolano asociado del Instituto Internacional para Estudios Estratégicos en Reino Unido, afirmó a TN que el impacto de una derrota republicana sería triple.

“Se debilita la posibilidad del gobierno de Trump de adelantar políticas y aprobar leyes de largo plazo, incrementaría el escrutinio del Congreso sobre las acciones de su gobierno, y aceleraría el proceso y la competencia dentro del Partido Republicano para definir quién será el candidato en las elecciones presidenciales de 2028″, detalló.

Según el analista, “es muy probable que, en ese escenario, Trump ponga un enfoque aún mayor en los últimos dos años de su gobierno en asuntos de política exterior, donde sus poderes seguirían siendo muy amplios”.

Además, señaló: “Esto también dependería mucho, en distintos niveles, si pierde solo el Senado, solo la Cámara Baja o ambos. Perder el Senado, lo limitaría mucho para cuestiones clave como la designación de jueces, funcionarios del gabinete, embajadores, entre otros”.

“En definitiva, veríamos unos últimos dos años de muchas órdenes ejecutivas, mucho foco en política exterior y muchas discusiones en el Partido Republicano sobre quién debe asumir el liderazgo en el partido a partir de 2029″.

La guerra de Irán y la economía

Los republicanos saben que la guerra en Irán dejó secuelas muy difíciles de restaurar en el electorado.

Trump lanzó su ataque el 28 de febrero junto con Israel. Pensaba en un conflicto de seis semanas como máximo. Pero Teherán no se rindió más allá del abrumador poder militar estadounidense y los enormes daños infligidos a su infraestructura militar.

La Casa Blanca fue incapaz de cerrar un acuerdo de paz. Hoy la guerra sigue latente con bombardeos periódicos entre ambos bandos y su fuerte impacto en la economía mundial, de la que Estados Unidos no está exento.

Fuente: TN

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