Ucrania niega tener relación con los explosivos en Serbia y apunta a una maniobra rusa
Volodímir Zelensky rechazó las acusaciones sobre un presunto sabotaje al gasoducto BalkanStream, sugiriendo que el incidente podría ser una operación de “falsa bandera” orquestada por Moscú.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Ucrania emitió un comunicado oficial desmintiendo cualquier tipo de participación en el reciente hallazgo de explosivos cerca de un gasoducto estratégico en la frontera entre Serbia y Hungría. La reacción de Kiev surge tras las insinuaciones de funcionarios rusos y medios vinculados al Kremlin, que intentaron vincular a los servicios de inteligencia ucranianos con el material detonante encontrado en el municipio serbio de Kanjiža.
Desde Kiev, el portavoz de la cancillería afirmó que Ucrania no tiene interés en desestabilizar la infraestructura energética de terceros países, especialmente aquellos que suministran gas a poblaciones civiles europeas.
Por el contrario, la administración ucraniana sugirió que el hallazgo de las mochilas con explosivos presenta las características típicas de una operación de “falsa bandera”. Según esta teoría, Rusia podría estar detrás del incidente para justificar un aumento de su presencia militar en la región o para presionar a Serbia y Hungría en el marco de sus negociaciones energéticas.
El gobierno ucraniano subrayó que Moscú tiene un largo historial de utilizar el suministro de gas como una herramienta de chantaje político y militar. Ucrania instó a las autoridades de Belgrado a realizar una investigación exhaustiva, transparente e independiente que permita identificar a los verdaderos responsables mediante peritajes técnicos objetivos sobre el material incautado cerca del gasoducto BalkanStream.
Para la diplomacia ucraniana, este tipo de incidentes fronterizos son “provocaciones deliberadas” diseñadas por los servicios secretos rusos (FSB) para sembrar desconfianza entre Ucrania y sus vecinos del sur de Europa.
Fuente: Infobae




