Ucrania rechazó un nuevo ultimátum de Rusia y se mantiene firme en la defensa del Donbás
El gobierno de Volodímir Zelensky calificó de “inaceptables” las exigencias del Kremlin, que buscaba la rendición de posiciones estratégicas bajo la amenaza de una ofensiva total.
El gobierno de Ucrania rechazó formalmente un último ultimátum enviado por la administración de Vladímir Putin respecto al control de la región del Donbás. Moscú había exigido la retirada inmediata de las tropas ucranianas de los territorios que aún permanecen bajo su mando en las provincias de Donetsk y Lugansk.
Desde el Ministerio de Defensa ucraniano, informaron que pusieron a las fuerzas armadas en estado de alerta máxima para resistir una posible nueva oleada de ataques rusos. El ultimátum ruso incluía la advertencia de utilizar armamento de mayor poder destructivo si sus condiciones no eran aceptadas en un plazo de 24 horas. Ucrania calificó estas amenazas como un intento de chantaje internacional que busca quebrar la moral de su población civil y de sus combatientes.
Los aliados de la OTAN manifestaron su respaldo a la postura ucraniana y prometieron incrementar el envío de suministros defensivos para reforzar las líneas en el este. Por su parte, el Kremlin lamentó la decisión de Kiev y advirtió que las consecuencias de persistir en la resistencia recaerán exclusivamente sobre el liderazgo ucraniano.
Kiev insiste en que cualquier acuerdo de paz debe pasar por el respeto total a las fronteras reconocidas internacionalmente desde 1991. Finalmente, las Naciones Unidas han solicitado una tregua humanitaria inmediata para permitir el paso de suministros básicos a las zonas aisladas por el conflicto.
Fuente: Infobae




