Una madre pide la restitución de su hijita de 3 años y denuncia irregularidades judiciales
Una madre denuncia irregularidades judiciales y asegura llevar más de un mes separada de su hija sin resolución firme.
Desde el 4 de noviembre, una mujer denuncia atravesar una compleja situación judicial que la mantiene separada de su hija desde hace casi 40 días, en el marco de un conflicto familiar que involucra denuncias reiteradas por parte de los abuelos maternos y decisiones judiciales que, según afirma, carecen de fundamento probatorio.
De acuerdo con su testimonio, sus padres realizaron al menos 14 denuncias en su contra desde noviembre, argumentando supuestas situaciones de descuido, pese a que —según indica— la niña estaba contenida emocionalmente con ella, que es madre soltera.
Durante ese período, la madre convivía bajo el mismo techo que los denunciantes.
El 31 de diciembre, una jueza interviniente dispuso su exclusión del hogar familiar, bajo el argumento de presuntos problemas de adicciones y alcoholismo, acusaciones que la mujer niega de manera categórica.
El procedimiento, que se extendió por aproximadamente cinco horas, se desarrolló en un contexto de alta carga emocional.
“No quería irme sin mi hija, y ella lloraba”, relató la madre, quien sostiene que la medida fue ejecutada sin una evaluación integral previa.
Asimismo, remarcó que sus padres no cuentan con guarda legal de la menor.
Sin embargo, desde la exclusión del hogar, no ha podido convivir con su hija ni verla.
Audiencia y pericias
El 21 de enero, durante una audiencia judicial, la jueza escuchó su declaración, pero no dictó una resolución definitiva.
En cambio, se le solicitó a la joven madre la implementación de un plan de comunicación y la realización de una pericia psicológica, la cual —según explicó— no pudo concluir debido a las circunstancias del proceso.
En días posteriores a ese hecho, la mujer se presentó con una orden judicial para retirar pertenencias personales del domicilio donde está la pequeña con sus abuelos, situación que describió como “más conflictiva” que la ocurrida el 31 de diciembre. La diligencia de las pericias, fue reprogramada para la próxima semana.
La denunciante expresó su preocupación por lo que considera una sucesión de exigencias que dificultan su estado emocional y su capacidad de afrontar las audiencias.
Entre ellas, señaló la imposición de realizar un curso de crianza como condición para avanzar hacia la restitución de su hija. “Considero que no existe un manual que determine quién es buena o mala madre”, sostuvo.
Además, manifestó su desacuerdo con la exigencia de presentar un régimen de comunicación, al considerar que dicho régimen debería aplicarse a los abuelos y no a ella, en tanto madre de la menor.
El caso continúa en proceso judicial, a la espera de nuevas pericias y resoluciones que definan la situación de la niña y el vínculo con su progenitora.





