Visita sorpresa reveló irregularidades y terminó con sanciones en el Hospital de Güemes
Una auditoría sorpresa del Ministerio de Salud reveló que cuatro médicos marcaron asistencia, pero no cumplieron funciones. Mangione reforzó la línea de control, defendió la prioridad presupuestaria en medicamentos y apuntó al recupero de costos de obras sociales.
Una inspección encabezada por el ministro de Salud Pública de Salta, Federico Mangione, expuso irregularidades administrativas en el hospital Joaquín Castellanos de General Güemes, donde se detectó que cuatro profesionales médicos habían registrado su ingreso, pero no se encontraban cumpliendo tareas en sus puestos asignados. La situación derivó en el anuncio de sanciones y volvió a poner en el centro del debate el control del recurso humano en el sistema público de salud. La auditoría se realizó de manera sorpresiva y formó parte de una recorrida integral por el nosocomio.
Mangione visitó los distintos servicios, dialogó con pacientes y mantuvo reuniones con el personal, en el marco de una política de control que el Ministerio viene profundizando en distintos puntos de la provincia. Durante la verificación de los registros de asistencia y la presencia efectiva en los servicios, se constató la ausencia de los cuatro médicos pese a haber fichado su ingreso. “La ley tiene que ser pareja para todos. Vamos a tomar las medidas que correspondan porque el objetivo es garantizar la atención que la gente necesita”, sostuvo el ministro, dejando en claro que no habrá tolerancia frente a incumplimientos laborales. Además del control de personal, la inspección incluyó el relevamiento del stock de medicamentos e insumos esenciales, así como una evaluación del estado edilicio del hospital.
En este punto, Mangione reconoció las dificultades que presentan algunas áreas, agravadas por las recientes lluvias, pero enmarcó la situación en el contexto de restricciones económicas que atraviesa el sistema sanitario. En ese sentido, el titular de la cartera sanitaria remarcó que las decisiones presupuestarias se toman bajo un criterio de prioridades. “Ante la encrucijada de decidir entre obras o medicamentos de alto costo, la decisión es clara: voy a tratar de priorizar siempre la vida”, afirmó. Como ejemplo, destacó el esfuerzo de la Provincia para sostener el presupuesto anual destinado a oncología, que ronda los 35 mil millones de pesos, y garantizar la provisión de drogas oncológicas frente a la falta de envíos de fondos nacionales. Otro de los ejes abordados durante la visita fue el recupero de costos por parte de las obras sociales. Mangione señaló que el hospital público suele absorber la atención de pacientes que cuentan con cobertura, pero no pueden afrontar copagos en el sector privado.
“Estamos avanzando con las acciones necesarias, incluyendo demandas y embargos si corresponde, para que esos recursos vuelvan al sistema y se reinviertan en el hospital”, advirtió.



