Durand insistió en la cercanía y pidió a la oposición que gestione ante Nación
Emiliano Durand abrió la jornada del domingo a las 7.15 de la mañana en el Concejo Deliberante con un discurso más breve que el del gobernador, pero no por eso menos cargado de intención política.
En menos de una hora condensó tres movimientos simultáneos: cerrar la etapa de la herencia, consolidar su identidad como gestor “ordenador” y desafiar a los concejales libertarios a demostrar que su vínculo con Nación puede traducirse en recursos concretos para la ciudad.
“La herida” como punto de partida
Durand volvió a construir el relato de origen de su gestión sobre un diagnóstico de deterioro: deuda millonaria, obras paralizadas, barrios postergados, desorden administrativo. La referencia a su antecesora, Bettina Romero, no fue explícita en cada tramo, pero estuvo presente en la idea de abandono y despilfarro.
Le permite sostener que cada obra no es solo infraestructura, sino reparación. Cuando afirma que el 90% de la obra pública se financia con recursos municipales, no solo informa: legitima.
Ordenar es cuidar: espacio público y disciplina urbana
Uno de los ejes más interesantes fue el concepto de orden. Durand habló de recuperar 30 mil metros cuadrados de espacios ocupados irregularmente y sostuvo que “ordenar es cuidar”. En clave política, esa frase no es inocente. Se alinea con una sensibilidad social creciente que asocia desorden urbano con inseguridad y desigualdad normativa. El intendente se posiciona como garante de reglas claras, donde “el que cumple no pierde”. Frente a una sociedad atravesada por crisis económica e incertidumbre, el mensaje es contenedor: alguien fija normas, alguien controla, alguien restituye equilibrio. La insistencia en endurecer sanciones contra los “trapitos” refuerza esa idea a través del envío que el jefe comunal hizo a la legislatura provincial del proyecto sobre endurecimiento de sanciones contra esta práctica. No es solo seguridad, es pedagogía pública.
Trabajo versus asistencialismo
Durand fue explícito: no cree en el asistencialismo que resigna. Cree en una gestión que acompaña y pone el trabajo en el centro. La Escuela de Emprendedores, la Fábrica Municipal de Oficios, la futura Escuela de Minería y la Escuela de Mecánica no fueron enumeradas solo como políticas públicas, sino como símbolos hasta aquí de la gestión como lo fuera de su campaña política. Cuando llevó a un vecino emprendedor a la apertura de sesiones, realizó un gesto semiótico potente: el ciudadano productivo como prueba viva del modelo. El discurso se corporizó. La política dejó de ser número para volverse historia individual, y en un contexto nacional de cierre de pymes y caída de actividad, Durand intentó instalar una excepción local: mientras el país se contrae, la ciudad produce.
El plan hídrico y el desafío al flanco libertario
El momento más político del discurso llegó con el plan hídrico integral. Durand reconoció que las obras necesarias para mitigar inundaciones superan los 7 mil millones de pesos, equivalentes a dos presupuestos municipales. Y allí dejó el mensaje más claro del día: hay concejales con llegada al Gobierno nacional. Que gestionen. No fue una frase casual. Fue un desafío institucional. En un Concejo donde el bloque libertario tendrá peso relevante, el intendente trasladó la responsabilidad. Si hay alineamiento con Casa Rosada, ahora debe traducirse en fondos. La jugada discursiva fue desafiante: si Nación no envía recursos, la tensión recaerá sobre quienes dicen tener esa interlocución. Si los envía, Durand capitaliza la obra. En términos simbólicos, el intendente hizo lo contrario a la confrontación ideológica que mostraron los enojados ediles libertarios que nulo asentimiento le dieron al discurso del mandatario municipal: convirtió el vínculo político en prueba de gestión.
Durand cerró con una idea aspiracional: una ciudad que no solo se recupera, sino que se anima a ser motor del norte argentino. Una ecuación simple: la ciudad avanzó sin fondos nacionales. Pero el próximo gran salto depende de que quienes tienen puerta en Nación demuestren que pueden abrirla.



