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La intendenta Rita Guevara pide consenso para definir el futuro de la Serenata a Cafayate

La intendenta de Cafayate sostuvo que cualquier decisión sobre una eventual ampliación o traslado del festival debe debatirse con toda la comunidad. Mientras se analizan alternativas como las 32 hectáreas o la cancha del Club Michel Torino, sectores vecinales advirtieron que no aceptarán que tierras reclamadas para soluciones habitacionales sean destinadas al evento.

El debate por el futuro de la Serenata a Cafayate volvió a instalarse con fuerza en la ciudad luego de una nueva edición del festival y de las declaraciones que reavivaron la discusión sobre la necesidad de ampliar o mudar su predio. En ese marco, la intendenta Rita Guevara buscó bajar el tono a las especulaciones y remarcó que una definición de esa magnitud no puede surgir de manera unilateral desde el municipio. “Es un tema que se tiene que analizar entre todos.

La decisión no se toma sola desde el municipio, sino en equipo y con la sociedad”, afirmó la jefa comunal al referirse a la posibilidad de trasladar o expandir el espacio donde se desarrolla uno de los eventos culturales más emblemáticos de Salta. La discusión no es nueva, pero volvió a cobrar centralidad a partir del crecimiento que mostró la Serenata en los últimos años, con una convocatoria cada vez mayor y con demandas logísticas que tensionan la capacidad del lugar donde históricamente se realiza: la tradicional Bodega Encantada. Justamente allí radica uno de los principales nudos del debate, porque el predio actual no solo tiene una dimensión física limitada frente a la masividad del festival, sino también un enorme peso simbólico para la memoria colectiva de Cafayate.

Por eso, Guevara insistió en que cualquier análisis deberá contemplar no solo cuestiones operativas, sino también el valor histórico y cultural del espacio. En esa línea, planteó que será necesario escuchar a artistas, historiadores, vecinos y referentes culturales antes de avanzar con una resolución. La intendenta dejó en claro que la Serenata no es apenas un espectáculo o una cuestión de infraestructura, sino parte constitutiva de la identidad cafayateña. Entre las alternativas que comenzaron a mencionarse aparece el predio de las denominadas 32 hectáreas. Sin embargo, desde el municipio aclararon que por ahora se trata solo de una posibilidad en evaluación y no de una decisión tomada. La propia jefa comunal explicó que ese lugar todavía no reúne las condiciones necesarias para albergar un evento de semejante escala: no cuenta con servicios básicos esenciales, como energía eléctrica y agua, y además sigue pendiente la resolución del acceso al terreno. En ese sentido, Guevara señaló que ya se iniciaron gestiones ante el Gobierno provincial para encarar obras de infraestructura que demandarían una inversión importante. Es decir, incluso si hubiera voluntad política para avanzar con esa opción, el debate recién estaría en una etapa preliminar.

A la par de esa hipótesis, también comenzó a circular otra propuesta: utilizar la cancha del Club Michel Torino, ubicada a ocho cuadras de la plaza principal de Cafayate. La alternativa se viralizó en las últimas horas y fue presentada como una opción capaz de ofrecer mayor amplitud y mejores condiciones de comodidad para el público, con posibilidades de incorporar patio gastronómico, sanitarios químicos, un escenario de mayores dimensiones e incluso un sector VIP.

La propuesta, difundida públicamente por el comunicador cafayateño Alejandro Tula, invitó además a que la comunidad opine sobre la conveniencia de utilizar ese espacio para una futura edición de la Serenata. El planteo expone que el debate ya dejó de ser una conversación cerrada entre sectores políticos o culturales y comenzó a instalarse de lleno en la discusión pública de Cafayate.

Pero en paralelo al intercambio sobre la viabilidad técnica, urbana y cultural de un nuevo predio, emergió con fuerza otro conflicto que complejiza todavía más la situación: el reclamo de sectores vecinales que rechazan de plano que las 32 hectáreas puedan ser destinadas a la Serenata, al sostener que esas tierras deben priorizarse para atender la emergencia habitacional de la ciudad. Ese malestar quedó expresado en declaraciones de referentes sociales que cuestionaron que se hable del posible uso del predio para el festival sin una definición previa sobre su afectación al Banco de Tierras y sin dar respuesta al déficit habitacional que, según denunciaron, sigue golpeando a cientos de familias de Cafayate.

Aseguraron que la discusión no puede escindirse de la necesidad de lotes sociales y advirtió que, detrás del nuevo debate, temen una maniobra para correr de escena ese reclamo histórico. En esa línea, instaron la intervención del Concejo Deliberante para impulsar el destino de esas tierras al Banco de Tierras y dejar sentado un criterio de uso orientado a soluciones habitacionales e institucionales.

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