Se paraliza nuevamente la planta depuradora de zona sur y apuntan a Nación por falta de fondos
El ministro de Gobierno, Ignacio Jarsún, confirmó que la obra, financiada con un crédito internacional, fue detenida por la falta de pagos desde noviembre de 2025. Advirtió sobre el impacto ambiental y sanitario y pidió la intervención de legisladores nacionales.
El ministro de Gobierno y Justicia de Salta, Ignacio Jarsún, confirmó que la construcción de la planta depuradora de la zona sur de la capital volvió a paralizarse y responsabilizó al Gobierno nacional por no liberar los fondos correspondientes a un crédito internacional.
No es la primera vez que la obra se paraliza por falta de fondos. En 2023 ya había sufrido la obra un contratiempo dada el contexto inflacionario y la falta de envío de fondos. Los fondos provienen del Banco Interamericano de Desarrollo, con la Nación como garante, que es el organismo que remite los fondos a la Provincia.
La Provincia había logrado reactivarla como parte de los acuerdos alcanzados por el Gobernador y el ministro de Economía, Luis Caputo.
La problemática se centra ahora en que el Gobierno nacional no habilita los desembolsos, pese a que se trata de recursos provenientes de un crédito internacional bajo su administración.
Jarsún detalló que el proyecto presenta un avance cercano al 60%, pero la empresa constructora resolvió suspender los trabajos ante la falta de pago de certificados desde noviembre del año pasado. La deuda acumulada alcanza aproximadamente los 3.000 millones de pesos.
“El martes se paralizó oficialmente. La empresa no puede sostener la obra sin cobrar, aunque los fondos ya están disponibles”, afirmó el ministro en Radio Aries.
Una nueva parálisis que afecta a los salteños
La obra comprendía la optimización de la Planta que permitirá elevar la máxima capacidad actual. Se preveía realizar la ampliación de tratamiento a través de un nuevo módulo de planta ubicado en un predio al este de la misma, entre las actuales instalaciones y el río Arenales.
El desarrollo de la obra es fundamental para la situación del conglomerado urbano. En 2024, un informe de las gerencias técnicas del Ente Regulador señalaba que la capacidad actual de la planta sur estaba superada en un 30%, es decir, que un volumen importante de líquidos cloacales se vertía sin tratamiento directamente al Río Arenales.
Por este hecho, se determinó vía resoluciones la prohibición de habilitar nuevas conexiones cloacales al sistema.
Los trabajos apuntaban a solucionar esta problemática ambiental y sanitaria, dado que un caso en ese mismo año develó que una finca regaba alimentos con agua contaminada de estas vertientes.
Finalmente, Jarsún solicitó la intervención de legisladores nacionales para destrabar el conflicto y permitir la continuidad de los trabajos.
“No estamos pidiendo recursos nuevos, sino la liberación de fondos que ya le corresponden a Salta”, expresó, al tiempo que insistió en la urgencia de reactivar la obra para evitar mayores consecuencias ambientales y sanitarias.


