Crisis del transporte en Tartagal: 13 de junio confirmó que “no existe más el servicio”
La ciudad de Tartagal atraviesa una crisis en el transporte urbano luego de que la Empresa 13 de Junio cesara sus actividades a fines de enero.
La situación dejó sin servicio regular de colectivos a numerosos barrios y generó un fuerte debate entre el sector empresario y el municipio sobre las responsabilidades y el futuro del sistema. El propietario de la empresa, Víctor H. Belmont, explicó en VideoTar que la firma continúa existiendo como sociedad, aunque decidió suspender la prestación del servicio urbano por problemas económicos y contractuales. “No existe más el servicio, pero la empresa existe como tal porque tiene íntegro su capital y su patrimonio. Lo que hicimos fue cesar la actividad del transporte urbano”, señaló.
Falta de renovación del convenio y deudas. Belmont indicó que la decisión se tomó por dos motivos principales. El primero fue la falta de renovación del convenio con el municipio, que había finalizado el 31 de diciembre. “El municipio no nos renovó el convenio que finalizó el 31 de diciembre”, afirmó. El segundo factor, explicó, fue una deuda acumulada por parte del municipio correspondiente a subsidios o pagos acordados previamente.
“El municipio nos debe desde el mes de octubre algunos pagos del primer convenio que se firmó”, sostuvo. El empresario aseguró que, en esas condiciones, la empresa no podía sostener el servicio, ya que la recaudación diaria no alcanzaba para cubrir los costos operativos. “Los colectivos no andan con aire, andan con gasoil y al gasoil hay que pagarlo. La recaudación no alcanzaba ni siquiera para cubrir el combustible, y ni hablar de sueldos, repuestos o mantenimiento”, explicó. Belmont señaló que continuar en esas condiciones hubiera significado llevar a la empresa a la quiebra. “Hubo que parar para evitar la quiebra. Si seguíamos así la empresa iba a terminar perdiendo su patrimonio”, afirmó.
Rechazo a acusaciones de vaciamiento
El propietario de la empresa también respondió a versiones que circularon en el ámbito político y mediático sobre un supuesto vaciamiento de la compañía. “No vacié la empresa. Al contrario, la empresa durante todo el tiempo que funcionaron los subsidios se mantuvo”, sostuvo. Belmont explicó que el deterioro financiero se profundizó desde la pandemia, cuando comenzaron a reducirse los subsidios al transporte en el interior del país. También recordó que la empresa arrastraba deudas originadas en la compra de unidades durante gestiones anteriores.
Reclamo por subsidios y financiamiento
El empresario sostuvo que el problema del transporte en el interior de Salta está vinculado a la reducción de subsidios nacionales y a la falta de actualización de aportes provinciales. Según indicó, cuando el gobierno nacional eliminó el fondo compensador al transporte mediante un decreto en 2024, la provincia congeló los subsidios destinados al interior.




