Investigan un derrame de ácido en el nodo logístico de Güemes operado por Posco
Durante el fin de semana, el Nodo Logístico de Güemes vivió momentos de tensión cuando en la planta de Posco se registró un derrame de ácido.
El subsecretario de Empleo de la Municipalidad de Güemes, Daniel Quinteros, confirmó en diálogo con Hora de Voces (FM Ya 91.3) que tomó conocimiento del hecho junto al área de Medio Ambiente municipal y que ambos organismos se trasladaron inmediatamente al lugar para supervisar la situación.
“Fuimos a la planta para hablar con las personas que estaban a cargo en ese momento”, explicó el funcionario.
Según detalló, el derrame se produjo a partir de una falla en la válvula de un camión cisterna que se encontraba estacionado dentro del predio. “Fue un camión cisterna que empezó a perder y automáticamente Posco comenzó a contener el ácido”, indicó.
Quinteros señaló que la empresa activó el protocolo correspondiente y utilizó materiales especiales para absorber el líquido derramado y evitar una mayor filtración.
“Se le pone una tierra especial, una arena especial, donde el líquido queda como un terrón de sal. Lo absorbe”, explicó.
El funcionario aseguró que el camión estaba fuera de circulación y en el área de talleres al momento del incidente. Asimismo, señaló que la pérdida habría sido consecuencia del deterioro de una válvula.
Aunque todavía no existe una cifra oficial definitiva, estimó que el derrame podría haber involucrado entre 3.000 y 4.000 litros de ácido.
“Esa precisión se la iban a pasar al ingeniero Sequeira, de Medio Ambiente de Güemes, junto con el informe completo que debe entregar la empresa”, afirmó.
Respecto al impacto sobre el personal, Quinteros aseguró que no hubo trabajadores afectados ni problemas respiratorios derivados del incidente. En ese sentido, confirmó que los empleados contaban con la protección correspondiente.
Además, explicó que el producto no generó evaporación ni gases tóxicos, sino que se filtró directamente sobre el suelo. La situación se contuvo rápidamente.
Desde el municipio remarcaron que el seguimiento técnico y las posibles sanciones corresponden ahora a los organismos provinciales de control ambiental.
“La provincia es la que tiene que hacer el mayor seguimiento y, si hubiera algún tipo de negligencia, es la que debe aplicar sanciones”, señaló Quinteros.


