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Hantavirus: preocupación por contagios entre personas

El doctor Marcelo Quipildor, infectólogo del Hospital Materno Infantil, explicó en FM Pacífico las diferencias entre las cepas que circulan en Argentina, alertó sobre la rápida evolución de la enfermedad y pidió evitar la automedicación.

El brote detectado en el crucero MV Hondius volvió a poner al hantavirus en el centro de la escena mundial, mientras el Gobierno nacional profundizó sus críticas contra la OMS.

El brote de hantavirus detectado en el crucero MV Hondius, que dejó al menos tres muertos y varios casos confirmados o sospechosos, volvió a encender las alarmas sanitarias internacionales y reabrió el debate sobre la vigilancia epidemiológica y la capacidad de respuesta ante enfermedades de alta letalidad.

En ese contexto, el infectólogo salteño Marcelo Quipildor, del Hospital Materno Infantil, brindó una extensa entrevista al periodista Héctor Alí en FM Pacífico, donde explicó las características del virus, las diferencias entre las cepas que circulan en Argentina y los peligros de una consulta médica tardía.

Quipildor detalló que en el país existen distintas variantes del hantavirus según la región geográfica. En el norte argentino predominan los virus Orán, Bermejo y Laguna Negra, mientras que en el sur circula la denominada cepa Andes, la única que tiene capacidad comprobada de transmisión entre personas. “El virus Andes es el único que se transmite de persona a persona”, explicó el especialista durante la entrevista radial, al referirse justamente al brote detectado en el crucero que navegaba rumbo a las Islas Canarias. Según indicó, el período de incubación puede variar entre 9 y 45 días, lo que complica la detección temprana y favorece situaciones de propagación en ambientes cerrados. La hipótesis epidemiológica internacional apunta a que algunos pasajeros podrían haber contraído la enfermedad durante un recorrido previo por el sur de Argentina y Chile antes de embarcar. La Organización Mundial de la Salud confirmó que varios de los casos positivos corresponden justamente a la cepa Andes. Durante la entrevista, Quipildor explicó que el contagio clásico del hantavirus ocurre por inhalación de partículas contaminadas provenientes de heces, orina o secreciones de determinados roedores. El cuadro puede comenzar como una gripe común, pero evolucionar rápidamente hacia un síndrome de distrés respiratorio agudo.

“El pulmón se pone rígido y uno de los síntomas que tiene el paciente es justamente la falta de aire”, sostuvo el infectólogo. Uno de los aspectos que más preocupa a los equipos sanitarios del norte argentino es la dificultad para diferenciar el hantavirus de otras enfermedades endémicas como dengue, chikungunya, leptospirosis, paludismo o zika. Según Quipildor, los síntomas iniciales suelen confundirse fácilmente con cuadros febriles comunes, lo que lleva a muchas personas a automedicarse y retrasar la consulta médica. “Muchas veces estos cuadros gripales llaman la atención cuando están pasando estos brotes”, advirtió. Y remarcó que un paciente puede comenzar con fiebre leve y agravarse de manera drástica en cuestión de horas. El especialista también vinculó la aparición de casos con el avance urbano sobre zonas rurales y desmontes que alteran el hábitat natural de los roedores transmisores. “Cada vez la urbanización se va aproximando más cerca de la zona rural”, señaló al mencionar especialmente sectores cañeros y periféricos del norte salteño. Mientras tanto, el brote internacional abrió además un nuevo capítulo político en Argentina. Este jueves, el Gobierno nacional cuestionó públicamente a la Organización Mundial de la Salud luego de que el director general del organismo, Tedros Adhanom Ghebreyesus, pidiera que el país vuelva a integrarse plenamente a la entidad sanitaria internacional en medio de la emergencia epidemiológica.

A través de un comunicado, el Ministerio de Salud encabezado por Mario Lugones ratificó la postura oficial y afirmó: “Nuestra posición no cambia. La salud de los argentinos se defiende con gestión, capacidad técnica y decisiones propias”. Una frase que intenta sonar soberana mientras el mundo coordina respuestas sanitarias globales porque los virus, detalle incómodo, no suelen detenerse en Migraciones para preguntar orientación ideológica. La OMS mantiene actualmente el seguimiento internacional del brote del MV Hondius y coordina acciones junto a autoridades sanitarias europeas ante el riesgo de nuevos contagios.

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