Falso testimonio y encubrimiento para una testigo en la causa Cabrera
La audiencia por la muerte de María José Cabrera tuvo este viernes un giro inesperado luego de que el juez Marcelo Rubio ordenara la detención inmediata de una testigo que viajaba en el automóvil involucrado en el hecho, al considerar que podría haber incurrido en falso testimonio y encubrimiento.
El debate es llevado adelante por la fiscal de la Unidad de Femicidios, María Luján Sodero Calvet, y tiene como imputados a Federico Javier López, acusado de homicidio simple y abuso sexual con acceso carnal en dos hechos, y a Ramiro Nicolás López, señalado como partícipe secundario, en perjuicio de María José Cabrera. Durante la jornada declaró un médico forense que participó de la autopsia como perito de parte y ratificó que la víctima murió a causa de un shock séptico secundario a politraumatismos. El profesional explicó que Cabrera presentaba lesiones de gravedad en el lado derecho del cuerpo, especialmente en cadera, tórax y pelvis, compatibles con un fuerte impacto. Además, indicó que la sepsis comprometió órganos vitales como hígado, riñones, bazo y pulmones, derivando en una bronconeumonía bilateral producto de las lesiones sufridas. En otra de las testimoniales, declaró el hombre que vendió a uno de los acusados un Fiat 128 blanco presuntamente utilizado el día del hecho. Según relató, el vehículo se encontraba en muy malas condiciones mecánicas y estructurales. La audiencia tomó mayor tensión cuando declaró una mujer que al momento del hecho era pareja de una hermana de los imputados y que viajaba en el automóvil conducido por Federico López. La testigo sostuvo que aquella noche coincidieron con la víctima en un local bailable y que los incidentes ocurrieron afuera del lugar. Según su versión, Cabrera habría golpeado a uno de los hermanos López y más tarde, ya en plaza El Portal, comenzó a patear e insultar al automóvil en el que ella viajaba. La mujer aseguró que abrió la puerta para pedirle a Cabrera que dejara de golpear el vehículo y afirmó que luego se retiraron “sin que pasara nada más”, negando haber advertido un embestimiento. Sin embargo, el querellante Martín Torres pidió su detención al considerar que incurrió en contradicciones graves. La fiscal María Luján Sodero Calvet advirtió también que el relato no coincidía con el resto de las pruebas incorporadas a la causa, especialmente respecto a la secuencia posterior a la salida del boliche y el recorrido del automóvil. Aunque señaló que analizará oportunamente si corresponde impulsar una investigación penal contra la mujer, el magistrado resolvió hacer lugar al planteo de la querella y ordenó su inmediata detención. También declaró una médica del Cuerpo de Investigaciones Fiscales, quien recordó que examinó a Cabrera cuando permanecía internada en terapia intensiva en el hospital San Bernardo. Detalló que la joven ingresó derivada desde Campo Quijano en código rojo, con fractura de cadera, lesiones abdominales severas y compromiso hepático compatible con una fuerte compresión. La profesional explicó que la víctima fue sometida a cirugía de urgencia y que, dos semanas después, continuaba con asistencia respiratoria mecánica, traqueotomía y neumotórax bilateral, en estado crítico. El juicio pasó a un cuarto intermedio y continuará el próximo lunes con nuevas declaraciones testimoniales.



