Comunidad Toba destituyó a su presidenta, pero continúan las irregularidades
Integrantes de la comunidad indígena de Embarcación aseguraron que la expresidenta fue removida por presuntas irregularidades vinculadas a venta de terrenos, falsificación de firmas y manejo de beneficios sociales.
Miembros de la comunidad Toba El Tuscal, en la ciudad de Embarcación, denunciaron públicamente una serie de presuntas irregularidades cometidas por la expresidenta de la comisión barrial, Micaela Aposta, quien fue destituida en marzo pasado. Los manifestantes realizaron una protesta pacífica y reclamaron la intervención de organismos provinciales para resolver el conflicto interno.
Vicente Santiago Posta, integrante de la comunidad e hijo de la cacique Marina del Carmen Ayo, explicó que decidieron visibilizar la situación por “los motivos de la irregularidad que está pasando en la comunidad, abuso de autoridad, venta de territorio y falsificación de firma”.
La secretaria de la comunidad, Johana Elizabeth Garrido, señaló que la destitución de la expresidenta se concretó el 14 de marzo de 2026.
Según denunciaron, la dirigente habría comercializado terrenos pertenecientes a la comunidad y también falsificado firmas de integrantes de la comisión y de vecinos.
La referente agregó que, según la acusación, la expresidenta gestionaba ayudas y donaciones utilizando el nombre de la comunidad, pero sin distribuir los recursos entre las familias.
“Se está yendo a Orán, pide colaboración para la comunidad y cuando llegan acá las guarda en su casa. Todo lo que ella está haciendo es un fraude”, expresó.
Los integrantes de El Tuscal afirmaron además que existen cuestionamientos por el manejo de becas destinadas a estudiantes secundarios.
“Nos enteramos que llegaron 12 becas en la comunidad y que han sido mal distribuidas. No sabemos a dónde han ido las becas ni si se la dieron a los chicos de la comunidad”, indicaron.
En ese sentido, apuntaron contra autoridades vinculadas al Instituto Provincial de Pueblos Indígenas de Salta (IPPIS), al sostener que las becas fueron entregadas a la dirigente ya destituida.
“Él le da las 12 becas a la Micaela Aposta cuando está sabiendo que está destituida y denunciada”, manifestaron.
La comunidad mantiene una protesta pacífica y advirtió que permanecerá en el lugar hasta obtener respuestas oficiales.
Actualmente, en El Tuscal residen unas 70 familias y alrededor de 80 niños. Los referentes aseguraron que buscan desarrollar proyectos comunitarios, como un merendero, una salita y una escuela.


