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Bolivia: tres ministros pusieron sus cargos a disposición de Rodrigo Paz en medio de una profunda crisis política

La crisis política y social que atraviesa Bolivia sumó un nuevo capítulo este miércoles luego de que tres integrantes del gabinete nacional presentaran sus renuncias al presidente Rodrigo Paz, en medio de las protestas y bloqueos que paralizan gran parte del país desde hace más de cinco semanas.

Las dimisiones alcanzan a la ministra de Educación, Beatriz García; al ministro de Defensa, Marcelo Salinas; y al titular de Trabajo, cuya salida se había producido semanas atrás.

La renuncia de García convierte a la funcionaria en la tercera autoridad de alto rango que abandona el gabinete durante una de las etapas más complejas de la actual administración. Hasta el momento, el Gobierno boliviano no difundió un comunicado oficial sobre las razones de las dimisiones ni informó quiénes asumirán de manera interina las áreas vacantes.

La salida de Salinas también fue confirmada por fuentes oficiales, aunque sin precisiones sobre los motivos de su alejamiento. Medios locales especulan con la posibilidad de que el actual responsable de la lucha antidrogas, Ernesto Justiniano, pueda asumir la conducción de Defensa.

El país enfrenta una ola de movilizaciones impulsadas por organizaciones campesinas, la Central Obrera Boliviana y sectores vinculados al ex presidente Evo Morales. Las protestas se extienden en ocho de las nueve regiones bolivianas y mantienen bloqueadas numerosas rutas estratégicas.

Consecuencias económicas

Las consecuencias económicas y sociales comienzan a profundizarse. Los cortes de caminos generaron escasez de combustibles, alimentos, medicamentos y oxígeno medicinal, además de afectar el transporte de mercancías y el funcionamiento de diversos servicios esenciales.

Las ciudades de La Paz, El Alto y Oruro figuran entre las más perjudicadas por la interrupción del tránsito. Según datos difundidos por medios locales, el conflicto ya dejó nueve personas fallecidas, seis de ellas por la imposibilidad de acceder a atención médica oportuna.

Las pérdidas económicas superan los 1.900 millones de dólares, de acuerdo con estimaciones empresariales, mientras el Ejecutivo analiza distintas alternativas para contener la crisis.

El gobierno intentó en dos oportunidades habilitar corredores humanitarios para garantizar el traslado de alimentos e insumos médicos. Sin embargo, ambas operaciones derivaron en enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad.

Mientras los sectores movilizados exigen la renuncia de Paz y rechazan abrir una instancia de diálogo, algunos dirigentes políticos propusieron adelantar un referéndum revocatorio. La iniciativa fue descartada por el vicepresidente Edmand Lara, quien la consideró incompatible con la Constitución.

La falta de respuestas oficiales sobre las recientes renuncias y la continuidad de los bloqueos profundizan la incertidumbre política en Bolivia y alimentan las dudas sobre la capacidad del gobierno para superar la crisis.

Fuente: Infobae

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