Advierten que el transporte del interior está al borde del colapso: Salta un caso más de una crisis nacional
La Federación Argentina de Transportadores por Automotor de Pasajeros alertó que el sistema del interior atraviesa una de las peores crisis de su historia y reclamó medidas urgentes a los gobiernos. El reciente conflicto en Salta, con la suspensión del servicio nocturno y la amenaza de nuevos recortes, aparece como una muestra de las dificultades que afectan a todo el país.
La Federación Argentina de Transportadores por Automotor de Pasajeros (FATAP), que nuclea a las empresas prestatarias del transporte urbano y suburbano del interior del país, lanzó una dura advertencia sobre el futuro del sistema y sostuvo que, de no adoptarse medidas urgentes, podrían multiplicarse la reducción de servicios, la desaparición de líneas y la pérdida de miles de puestos de trabajo.
A través de una carta abierta dirigida a los gobiernos nacional, provinciales y municipales, además de legisladores y usuarios, la entidad afirmó que el transporte público del interior atraviesa “una de las crisis más profundas de su historia” y que el deterioro ya no responde a una situación coyuntural, sino a un proceso sostenido que amenaza la continuidad del servicio.
Según planteó FATAP, las causas de la crisis son conocidas y vienen acumulándose desde hace años. Entre ellas mencionó los incumplimientos en el pago de compensaciones destinadas a sostener la operación, el aumento permanente de los costos, la caída en la cantidad de pasajeros, la proliferación de beneficios sociales sin financiamiento específico, el avance del transporte irregular y la desigual distribución de recursos entre el Área Metropolitana de Buenos Aires y el interior del país.
El caso de las jurisdicciones
En ese contexto, lo ocurrido en la ciudad de Salta durante los últimos días aparece como un reflejo de una problemática que se replica en distintas provincias. La suspensión del servicio nocturno en el área metropolitana, la posibilidad de reducir frecuencias y el conflicto entre las empresas prestatarias y SAETA expusieron las dificultades financieras que enfrenta el sector.
La entidad también advirtió que, en muchas jurisdicciones, el aumento del boleto se convirtió en la única herramienta para sostener el sistema, trasladando a los usuarios un costo que muchas economías familiares ya no pueden afrontar.

En Salta, la crisis tuvo un impacto directo sobre miles de trabajadores, estudiantes y usuarios. La suspensión de los colectivos durante la noche obligó incluso a modificar horarios educativos y generó preocupación en distintos sectores económicos que dependen de la movilidad de sus empleados. Al mismo tiempo, las prestatarias advirtieron sobre la posibilidad de profundizar los recortes ante la falta de recursos, mientras SAETA reconoció dificultades financieras y analizó una readecuación del sistema.
Para FATAP, cuando desaparece un servicio de transporte no solo deja de circular un colectivo. “Pierde conectividad una comunidad, pierden oportunidades los trabajadores, pierden acceso los estudiantes y pierden movilidad los adultos mayores“, sostuvo la federación, que definió al transporte público como una herramienta esencial para la integración social y el desarrollo económico.
Pedido de auxilio
La organización evitó señalar a un único responsable y sostuvo que la situación actual es consecuencia de años de falta de planificación y de la ausencia de una estrategia nacional de movilidad para el interior argentino. Por eso reclamó la creación de una mesa de trabajo permanente entre todos los niveles del Estado para construir soluciones sostenibles.
“El transporte público no puede sostenerse únicamente con declaraciones, diagnósticos o discusiones políticas estériles. Necesita decisiones concretas, financiamiento adecuado, reglas claras y una visión estratégica que reconozca su carácter esencial”, remarcó FATAP.
El documento concluye con un llamado urgente a las autoridades para preservar la continuidad del servicio y garantizar el acceso al transporte de millones de argentinos. “Todavía estamos a tiempo de evitar un deterioro irreversible. Pero el margen para actuar es cada vez menor. El transporte público del interior no puede esperar más”, advirtió la entidad empresaria.



