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Una marea de pañuelos blancos recibió al Señor y la Virgen del Milagro

La Catedral Basílica volvió a convertirse este sábado en el corazón de la fe de los salteños. Miles de fieles participaron de la solemne ceremonia de entronización de las sagradas imágenes del Señor y la Virgen del Milagro, marcando el inicio de los 40 días de preparación espiritual que culminarán el 15 de septiembre con la renovación del tradicional Pacto de Fidelidad.

Antes del inicio de la celebración, el templo ya se encontraba completamente colmado. Familias enteras, peregrinos y devotos ocuparon cada espacio disponible para ser testigos de uno de los momentos más esperados del calendario religioso de la provincia.

El acto central fue presidido por monseñor Mario Antonio Cargnello, quien enfatizó en su mensaje la importancia de la paz. A las 17.35, la imagen de la Virgen María inició su recorrido desde el camarín hasta el lugar que ocupará hasta el 15 de septiembre. Posteriormente, a las 18.15, la imagen del Señor del Milagro fue trasladada por los integrantes de la Hermandad del Milagro, mientras los fieles saludaban y entonaban las estrofas de su himno. Las campanas comenzaron a tañir, en un sonido profundamente arraigado al corazón de los salteños.

Cuando ambas imágenes fueron ubicadas en el altar mayor, una multitud de pañuelos blancos se elevó al unísono, en un gesto cargado de emoción y esperanza que volvió a teñir de fe el interior de la Catedral.

Durante la ceremonia, el arzobispo de Salta, monseñor Mario Antonio Cargnello, invitó a los fieles a vivir este tiempo bajo el lema “Señor del Milagro, Tú eres nuestra paz. Oramos para recibirla y servimos para darla”. Continuó diciendo: “con tu imagen bendita cerca de nuestro corazón, sabemos que el mal no se acercará, queremos construir puentes de diálogo convocando a la comunidad a renovar su compromiso con la oración, la reconciliación y el servicio”.

Un Milagro especial para el arzobispo

La celebración tuvo, además, un significado especial. Todo indica que este podría ser el último tiempo del Milagro presidido por monseñor Cargnello como arzobispo de Salta. En marzo de 2027 cumplirá 75 años, edad en la que, de acuerdo con el derecho canónico, los obispos presentan su renuncia al Papa, quien decide el momento de su aceptación.

Por ello, la ceremonia estuvo atravesada por un clima de particular emotividad. Para muchos fieles, además del reencuentro con las imágenes protectoras de Salta, fue también una forma de acompañar al pastor que durante más de un cuarto de siglo condujo la Arquidiócesis y presidió las celebraciones del Milagro.

Con la entronización quedó oficialmente abierto el camino hacia la gran fiesta de septiembre. Durante las próximas semanas se desarrollarán las visitas a las imágenes por parte de organismos, instituciones, escuelas y peregrinos. También arribarán las peregrinaciones provenientes de distintos puntos de la provincia y del país, junto con las celebraciones litúrgicas que año tras año convierten al Milagro en una de las manifestaciones de fe más multitudinarias de la Argentina.

Miles de fieles ya se preparan para llegar a Salta

Este tiempo marca en cada corazón católico salteño un momento especial. Nos remonta al perfume de los azahares, a la venta de manzanas acarameladas y a esos recuerdos que cada uno guarda en la memoria.

Sin dejar de nombrar a los peregrinos, con el inicio de septiembre comienza uno de los capítulos más emotivos de las Fiestas del Milagro: las peregrinaciones hacia la Catedral Basílica de Salta.

Desde el 1 de septiembre, miles de fieles emprenderán el camino desde distintos puntos de la provincia y del país para renovar su pacto de fe con el Señor y la Virgen del Milagro. A pie, en bicicleta o a caballo, familias enteras, comunidades parroquiales, agrupaciones gauchas y peregrinos de todas las edades recorrerán durante varios días las rutas salteñas hasta llegar al templo mayor, donde serán recibidos por voluntarios y servidores del Milagro.

Las columnas de peregrinos partirán desde localidades de los Valles Calchaquíes, la Puna, el Chaco salteño, el Valle de Lerma y departamentos del norte provincial, además de delegaciones provenientes de provincias vecinas.

Para muchos, el sacrificio del viaje representa una expresión de gratitud, una promesa cumplida o una súplica confiada a los patronos tutelares.

Como cada año, organismos provinciales y municipales desplegarán operativos especiales de seguridad, salud, tránsito y asistencia para acompañar el recorrido de los caminantes y garantizar su llegada en condiciones seguras.

Las peregrinaciones constituyen una de las manifestaciones de fe popular más importantes de la Argentina y tienen su momento culminante los días 14 y 15 de septiembre, cuando miles de personas participan de la Procesión del Milagro y de la renovación del Pacto de Fidelidad, una tradición que se mantiene viva desde hace más de tres siglos.

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