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“Malvinas estará presente”, la reflexión antes del partido contra Inglaterra

La semifinal del Mundial entre Argentina e Inglaterra volverá a reunir, dentro y fuera de la cancha, recuerdos, emociones y heridas que exceden ampliamente lo deportivo.

Para César Cisterna, hermano de un soldado argentino caído durante la guerra de Malvinas, el encuentro constituirá una nueva oportunidad para reafirmar la memoria y mantener visible el reclamo soberano sobre las islas. En diálogo con el periodista Héctor Alí por FM Pacífico, Cisterna reconoció que se tratará de una competencia deportiva, pero advirtió que, para numerosos argentinos, especialmente para los veteranos y familiares de caídos, tendrá inevitablemente un significado adicional. “Escuchaba a muchos decir que es un partido de fútbol, un partido más, y puede ser hasta cierto punto, porque para los argentinos tiene otro color”, expresó. Su hermano murió en combate el 6 de junio de 1982 en la zona de Monte Dos Hermanas, mientras integraba la Compañía de Ingenieros Anfibios. Sus restos permanecieron durante décadas sin identificar en el cementerio de Darwin, bajo una placa que decía “Soldado argentino solo conocido por Dios”. La identificación pudo concretarse en diciembre de 2017, en el marco del Plan Proyecto Humanitario desarrollado con la participación del Comité Internacional de la Cruz Roja y el Equipo Argentino de Antropología Forense. La confirmación permitió que la familia conociera finalmente el lugar donde descansaban sus restos y pudiera viajar a las islas.

Para nosotros no es un partido más

Desde esa historia atravesada por la ausencia, la incertidumbre y la posterior identificación, Cisterna señaló que el enfrentamiento frente al seleccionado inglés volverá a colocar a Malvinas en el centro de las conversaciones familiares, las tribunas y las transmisiones internacionales. “Para nosotros, los familiares que estamos permanentemente intentando malvinizar, sirve mucho para que los argentinos sigan reafirmando sus derechos sobre las Malvinas”, manifestó. El entrevistado también reparó en las canciones de la hinchada argentina que recuerdan a “los pibes de Malvinas” y en el valor simbólico que adquieren esos mensajes cuando el rival deportivo es Inglaterra. Aclaró que una competencia futbolística no puede equipararse con un conflicto bélico, aunque consideró que el encuentro permitirá visibilizar una disputa de soberanía todavía abierta entre la Argentina y el Reino Unido. “El miércoles va a estar presente Malvinas. Va a estar para quienes alientan y también para quienes pongan el tema en discusión. Para muchos puede ser un partido más, pero no para nosotros”, remarcó.

Transmitir la memoria a las nuevas generaciones

Uno de los puntos centrales de su reflexión estuvo relacionado con los niños y jóvenes que no vivieron la guerra y cuyo conocimiento sobre Malvinas suele limitarse a los actos escolares o las conmemoraciones del 2 de abril. Según Cisterna, el partido puede convertirse en una puerta de entrada para conversar dentro de las familias sobre lo ocurrido en 1982, la situación actual de las islas y los fundamentos históricos del reclamo argentino. “Hay chicos que hoy tienen cinco o seis años y quizás no poseen una idea clara de lo que fue la guerra. A lo mejor lo escucharon en la escuela, cuando cantan la marcha o durante algún acto, pero lo sienten lejano. Esto permite hablarlo en la familia y que los jóvenes conozcan qué significa Malvinas para muchos argentinos”, explicó.

Durante la entrevista también fue consultado por las declaraciones del presidente Javier Milei sobre su admiración hacia la ex primera ministra británica Margaret Thatcher. Cisterna cuestionó duramente esa posición y recordó el hundimiento del crucero ARA General Belgrano, ocurrido el 2 de mayo de 1982 fuera de la zona de exclusión establecida entonces por el Reino Unido. El ataque provocó la muerte de 323 tripulantes, casi la mitad de los 649 argentinos caídos durante el conflicto. Para el familiar, la reivindicación de Thatcher resulta especialmente dolorosa por su responsabilidad política en aquella decisión. Sus declaraciones expresaron una condena personal severa hacia la exmandataria británica y hacia las posturas que relativizan las consecuencias humanas de la guerra.

Cisterna consideró finalmente que la semifinal tendrá una repercusión internacional capaz de llevar nuevamente la causa Malvinas a audiencias de distintos países, especialmente aquellos que también atravesaron procesos coloniales. “El mundo va a hablar de esta rivalidad y de la disputa que mantienen la Argentina y el Reino Unido. El partido puede servir internamente, pero también hacia afuera, para que se hable de Malvinas y se mantenga la memoria”, afirmó. Así, mientras la Selección se prepara para disputar un lugar en la final del Mundial, las familias de los caídos volverán a transitar el encuentro desde un lugar particular. En sus casas, en las tribunas y detrás de cada bandera albiceleste, la memoria de quienes combatieron en 1982 acompañará una vez más a la Argentina.

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