Embarazo infantil: advierten que la falta de implantes anticonceptivos impacta en la prevención
Gabriela Dorigato, subsecretaria de Medicina Social, explicó que la menor provisión nacional de implantes subdérmicos impactó en las estrategias de prevención. En el primer semestre se registraron 69 embarazos en niñas menores de 15 años.
Los datos difundidos por UNICEF sobre embarazo infantil y adolescente colocaron a Salta entre las provincias con más casos. En el primer semestre de 2026 se registraron 69 embarazos en niñas menores de 15 años, una problemática que, según explicó Gabriela Dorigato, está vinculada a múltiples factores sociales y también a las dificultades para sostener las políticas de prevención.
En diálogo con Nuevo Diario, la funcionaria señaló que durante este año la provincia recibió una cantidad muy reducida de implantes anticonceptivos subdérmicos, uno de los métodos más utilizados entre adolescentes.
“Esto sucede en función de que tuvimos menor cantidad de provisión de implantes subdérmicos”, explicó Dorigato. Según detalló, a nivel nacional se redujo el envío de distintos medicamentos e insumos y el programa de salud sexual y reproductiva “nos envió muchísimo menos cantidad, y en este año casi te diría que fue nula”.
Ante esta situación, la Provincia comenzó a gestionar recursos propios para adquirir los implantes. “Entonces empezamos a buscar fondos para poder hacer la compra desde la provincia de los implantes subdérmicos”, indicó.
El implante, uno de los métodos más aceptados entre adolescentes
Dorigato remarcó que Salta dispone de otros métodos anticonceptivos, como DIU, inyectables y pastillas, pero explicó que el implante subdérmico tiene una particular aceptación entre las adolescentes.
“Durante todos los últimos años nosotros hemos hecho un gran trabajo de concientización en los equipos de salud y en la comunidad, y el implante subdérmico en la población adolescente y en estas niñas es el método anticonceptivo mejor aceptado y más tolerado”, sostuvo.
El dispositivo se coloca debajo de la piel y libera hormonas durante varios años. Para la funcionaria, esta característica facilita el acceso de las adolescentes a un método anticonceptivo de larga duración.
Sin embargo, durante los últimos meses la disponibilidad fue limitada. “El implante la verdad que lo tuvimos muy a cuentagotas”, afirmó.
Dorigato explicó que el Gobierno provincial finalmente concretó una compra y que los dispositivos serán distribuidos entre los equipos de salud de toda la provincia para retomar los operativos de colocación.
“Ya tenemos la compra en la provincia y ya vamos a distribuirla en todos los equipos de salud de la provincia para que volvamos a hacer todos estos operativos”, anunció.
Una problemática que había mostrado una fuerte reducción
La funcionaria destacó además que, pese a las dificultades actuales, los indicadores de embarazo infantil habían mostrado una reducción importante en los últimos años.
“En el 2023, después de trabajar fuertemente durante el 2021, el 2022, disminuimos a 33 embarazos adolescentes”, recordó.
En ese sentido, consideró que los nuevos datos vuelven a interpelar a las autoridades y justifican la necesidad de fortalecer las estrategias de prevención.
Dorigato también remarcó que la prevención tiene un impacto sanitario y económico. “Un embarazo adolescente de una menor de 15 es un embarazo de alto riesgo. De una cesárea sale mucho más que un implante”, señaló.
Pero aclaró que el problema excede ampliamente la cuestión presupuestaria y está relacionado con el acceso a derechos de niñas y adolescentes.
“Hay una cuestión, por supuesto, que va más allá, que es de la integridad y el acceso a derechos de las niñas y adolescentes, y asegurar ese acceso a derecho era sumamente importante”, sostuvo.
Embarcación, Orán y Güemes concentran casos
Otro de los aspectos analizados durante la entrevista fue la distribución territorial de los embarazos. Entre las localidades con mayor cantidad de casos aparecen Embarcación, Orán y General Güemes, tres lugares con características sociales y demográficas diferentes.
Dorigato consideró que existe un factor común vinculado con las desigualdades y el acceso a los servicios de salud.
“Nosotros tenemos una presencia de una diversidad étnica y cultural que es muy característica de esta provincia”, explicó.
En el caso de las comunidades originarias, señaló que determinadas situaciones “se fueron naturalizando muchas veces en el tiempo” y que se reproducen en contextos de desigualdad social y dificultades para acceder a derechos.
Por ese motivo, destacó el trabajo intercultural que se viene realizando desde el sistema sanitario, con la incorporación de facilitadores y agentes pertenecientes a comunidades originarias.
“Eso nos permite también llevar el acceso a los derechos y a la igualdad de oportunidades de atención en salud e informar”, afirmó.
Vulnerabilidad y pobreza, factores que atraviesan los casos
La funcionaria también fue consultada sobre si existe un perfil socioeconómico común entre las niñas y adolescentes que atraviesan un embarazo.Su respuesta fue contundente: “Sí, es una tangente. En general, es una tangente”.
En ese sentido, explicó que la vulnerabilidad y la pobreza aparecen como factores recurrentes, especialmente cuando se combinan con dificultades para acceder a espacios de cuidado.
“La vulnerabilidad, la pobreza, la lejanía a un espacio de cuidado siempre es una oportunidad para sufrir este tipo de situaciones y enfrentarse a un embarazo adolescente”, sostuvo.
Dorigato también planteó la necesidad de analizar cada caso para determinar si se trata de una relación entre adolescentes de edades similares o si existe una situación de desigualdad con un adulto.
“Hay que develar si este embarazo es producto de una relación, entre comillas, consentida con un adolescente de paridad de edad o si es ya una relación, nuevamente entre comillas, consentida familiarmente con un adulto que le lleva muchos años”, advirtió.
Para la funcionaria, prevenir los embarazos infantiles también implica evitar la reproducción de situaciones de desigualdad. “Buscar que tengan esta igualdad de oportunidades, evitar sostener este círculo de pobreza” es, sostuvo, uno de los objetivos centrales de las políticas de salud y acompañamiento.


