Salta

Caso Cisnero: su defensa cuestionó las pruebas por el supuesto cohecho

El abogado Tomás Cornejo sostuvo que no existen elementos objetivos que vinculen directamente al exdiputado salteño con el presunto intento de soborno a una auxiliar fiscal. Además, denunció un supuesto abandono médico durante su permanencia en el Servicio Penitenciario de Güemes.

La situación judicial del exdiputado salteño Luis Gerónimo Cisnero continúa abierta, mientras permanece detenido en el marco de una causa federal que comenzó con una investigación por presunta asociación ilícita y contrabando agravado y que luego incorporó una imputación por supuesto cohecho.

Su abogado defensor, Tomás Cornejo, cuestionó parte de las pruebas incorporadas al expediente y aseguró que no existe un vínculo objetivo entre Cisnero y el supuesto intento de soborno que derivó en su actual prisión preventiva.

Según explicó el letrado, Cisnero quedó detenido por primera vez a fines de septiembre de 2025, acusado de los delitos de asociación ilícita y contrabando agravado. Permaneció privado de su libertad hasta fines de octubre, cuando la Cámara Federal de Salta dispuso primero la prisión domiciliaria y posteriormente su libertad.

Cornejo sostuvo que en aquella instancia la defensa logró demostrar que la imputación tenía una “verosimilitud bastante débil” como para justificar una medida restrictiva de la libertad.

Sin embargo, en abril de este año el exlegislador volvió a quedar detenido. Esta vez, a partir de una investigación por un presunto intento de soborno a una auxiliar fiscal de Tartagal, de apellido Aguilera.

La defensa cuestiona el vínculo con el supuesto soborno

El abogado explicó que la acusación por cohecho surge a partir de una grabación realizada durante una reunión entre Aguilera y José Miguel Álvarez, quien permanece detenido en la misma causa y que años atrás había trabajado para Cisnero.

De acuerdo con Cornejo, Álvarez habría mencionado durante la conversación que Cisnero tenía dinero para realizar un eventual pago, aunque remarcó que el exdiputado no habría participado directamente de ese encuentro ni del supuesto ofrecimiento.

“Yo creo que sí porque no hay vínculo, no hay vínculo objetivo entre Cisneros y Álvarez”, sostuvo el defensor, quien afirmó que tampoco existen llamadas, audios o conversaciones que permitan establecer una comunicación entre Cisnero y los integrantes de la fiscalía en relación con el supuesto cohecho.

Cornejo también puso bajo cuestionamiento la forma en que se produjo el encuentro grabado. Según manifestó, la defensa busca demostrar mediante los registros telefónicos que fue la propia auxiliar fiscal quien habría propiciado la reunión.

El letrado aclaró que este planteo forma parte de la estrategia de defensa y que la investigación continúa en curso.

Por qué permanece detenido

Cornejo explicó que la actual prisión preventiva de Cisnero está vinculada al presunto cohecho y no implica una condena.

Según el abogado, el supuesto intento de soborno es utilizado como fundamento para sostener que existiría riesgo de entorpecimiento de la investigación. La prisión preventiva es ordenada, entre otros motivos, cuando la Justicia cree que existe peligro de fuga o de interferencia sobre la producción de pruebas.

En este caso, sostuvo Cornejo, el hecho investigado habría sido considerado suficiente para fundamentar ese riesgo.

El defensor señaló además que la prisión preventiva tiene un plazo que vence a fines de septiembre, momento en el que debería resolverse la situación procesal si no surge una circunstancia que modifique el escenario actual.

La denuncia por su estado de salud

A la situación judicial se suma otro planteo de la defensa relacionado con el estado de salud de Cisnero.

Cornejo confirmó que el exdiputado se encuentra actualmente internado en una clínica privada y denunció un supuesto abandono médico durante su permanencia en el Servicio Penitenciario de Güemes.

Según afirmó, Cisnero habría sufrido un deterioro de su estado de salud durante el período de detención y no habría recibido los controles médicos necesarios.

El abogado cuestionó particularmente un registro de atención médica fechado el 4 de agosto, que, según indicó, consignaría a Cerrillos como lugar de realización del control. Cornejo sostuvo que esa información debe revisarse porque, al encontrarse detenido, Cisnero no se trasladó a esa localidad.

“Entonces la situación de abandono a nivel médico del Servicio Penitenciario sí es una cuestión que a Cisneros le preocupa“, afirmó.

Mientras tanto, la causa federal continúa en investigación y la defensa espera que el vencimiento del plazo de la prisión preventiva, previsto para fines de septiembre, permita definir los próximos pasos procesales.

Si bien Cisnero se encuentra imputado y detenido, no existe aún una condena en su contra. Por ello, la Justicia deberá determinar las acusaciones a partir de las pruebas incorporadas al expediente.

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