El Concejo Deliberante de Campo Quijano rechazó la Cuenta General 2025 por falta de documentación
El Concejo Deliberante de Campo Quijano rechazó parcialmente la Cuenta General 2025 por falta de documentación respaldatoria. El municipio tendrá 15 días hábiles para completar la información.
Un mes después de que el intendente Lino Yonar presentara personalmente la Cuenta General 2025, el Concejo Deliberante resolvió rechazarla de manera parcial. Los ediles cuestionaron que las respuestas del Ejecutivo fueran principalmente verbales y no estuvieran acompañadas por toda la documentación necesaria.
La aprobación era impulsada por el edil oficialista Museda, sin embargo, la oposición reclamó comprobantes que permitieran verificar de manera independiente los datos informados por el municipio.
La votación terminó con tres votos en contra y dos a favor. Tolaba, Torres y el nuevo concejal Diego Aguilar rechazaron la cuenta.
En este sentido, el concejal Aguilar remarcó que “no voy a aprobar números sin documentación ni comprobantes”. Por lo que, ante el resultado adverso, Museda se retiró de la sesión y acusó a sus pares de “poner palos en la rueda”.
La oposición consideró que la presentación no cumplía con los artículos 41 y 42 de la Ley 8126. También señaló la Resolución 32/25 de la Auditoría General de la Provincia. Por eso, el Concejo otorgó 15 días hábiles al municipio para presentar los informes y documentos pendientes.
La tensión entre Yonar y el Concejo suma nuevos capítulos
El rechazo de la Cuenta General se produce en un contexto de crecientes diferencias entre el Ejecutivo de Campo Quijano y distintos sectores del Concejo. En paralelo, la senadora provincial Minetti cuestionó aspectos de otro proyecto vinculado al municipio. Entre ellos, planteó la necesidad de establecer límites al gasto en personal y tomó como referencia la Carta Orgánica de Rosario de Lerma, que fijó un tope del 60% del presupuesto.
Minetti también advirtió sobre posibles incompatibilidades con la Constitución Provincial y otras normas. La legisladora cuestionó restricciones para integrantes de organizaciones civiles que quieran ser concejales, la facultad del Concejo para convocar elecciones y la creación de la figura del viceintendente. Al mismo tiempo, reconoció aspectos positivos del proyecto, como los concursos para ingresar al municipio, las restricciones al nepotismo y las garantías salariales.
La situación institucional del Concejo Deliberante de Campo Quijano también atravesaba cambios profundos. El concejal, Pablo Orosco había presentado su renuncia durante su primer mandato como concejal, por motivos personales. Por lo que, su salida redujo a seis la cantidad de integrantes del cuerpo y dejó una banca vacante, que pudo ser ocupada por Diego Aguilar.



