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Afiliados de Unión Personal y Accord Salud denuncian que pagan, pero no tienen cobertura

Afiliados de Unión Personal y Accord Salud en Salta denuncian que llevan meses sin acceso a prestaciones médicas, pese a que continúan realizando sus aportes y pagando las cuotas correspondientes.

Aseguran que desde hace meses tienen suspendidas las prestaciones médicas, bioquímicas y de rehabilitación, mientras continúan pagando sus cuotas.

Margarita Barnet, una de las afiliadas afectadas, cuestionó la falta de respuestas y convocó a realizar reclamos formales.

La situación afecta las consultas con profesionales, los estudios de laboratorio y los tratamientos de rehabilitación, mientras que las farmacias serían el único servicio que permanece operativo.

Margarita Barnet, que impulsa el reclamo, describió las dificultades que atraviesan quienes dependen de estas coberturas y cuestionó la falta de información oficial por parte de las empresas.

“Estamos sin servicio de médicos, sin bioquímicos. Lo único que hay funcionando en este momento son las farmacias”, sostuvo al explicar la situación que atraviesan los usuarios en la provincia.

Según detallaron los damnificados, el deterioro de la atención se profundizó a principios de 2026, cuando cerraron las oficinas presenciales y las autorizaciones pasaron a gestionarse exclusivamente por canales virtuales, con demoras y respuestas cada vez más limitadas.

Prestaciones suspendidas y cuotas que se siguen cobrando

De acuerdo con la información reunida por los afiliados, las prestaciones correspondientes al convenio con el Círculo Médico de Salta están suspendidas desde el 25 de septiembre, mientras que los servicios de la Asociación Bioquímica dejaron de funcionar el 25 de agosto.

A esto se suma la interrupción de la atención de fisioterapeutas y kinesiólogos desde principios de año y la ausencia de convenios vigentes con la Asociación de Clínicas y Sanatorios.

Barnet explicó que Unión Personal es la obra social vinculada históricamente a los empleados estatales nacionales, mientras que Accord Salud funciona como una prepaga del mismo grupo, a la que también acceden afiliados particulares y familiares de trabajadores.

Uno de los aspectos que más preocupación genera es que los descuentos y pagos mensuales continúan, a pesar de la interrupción de los servicios. Barnet explicó que cambiar de cobertura tampoco resulta sencillo, especialmente para las personas mayores, debido a las limitaciones para acceder a otras alternativas y los elevados costos de las prepagas.

Según la denuncia, actualmente los únicos canales de contacto habilitados son dos líneas de WhatsApp que funcionan entre las 9 y las 16.

Los afiliados también cuestionan el funcionamiento de la aplicación utilizada para gestionar autorizaciones, ya que algunos trámites aparecen como finalizados sin mayores explicaciones.

Ante la falta de respuestas, los usuarios decidieron impulsar una presentación colectiva mediante reclamos individuales ante los organismos nacionales de control.

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