Interés generalSalta

En General Mosconi, la intendenta negó las denuncias del exdirector de Rentas y lo desafió

La intendenta Ana Guerrero Palma respondió a las acusaciones de Carlos Alberto Santillán, quien renunció denunciando persecución laboral y presuntas irregularidades en el manejo de fondos municipales. La jefa comunal aseguró que el conflicto comenzó por reclamos sobre los horarios de trabajo y cuestionó la intervención de la esposa del exfuncionario.

La renuncia del director de Rentas de la Municipalidad de General Enrique Mosconi, Carlos Alberto Santillán, derivó en un enfrentamiento público con la intendenta Ana Guerrero Palma, quien rechazó las acusaciones de hostigamiento, persecución política y presuntas irregularidades administrativas formuladas por el exfuncionario. A través de un extenso descargo, la mandataria municipal negó la existencia de maniobras indebidas en el manejo de recursos, defendió la administración de su gobierno y aseguró que está dispuesta a responder cualquier denuncia ante la Justicia.

El conflicto se inició con la dimisión presentada por Santillán el 21 de octubre, cuando manifestó que las condiciones laborales se habían vuelto insostenibles por situaciones reiteradas de hostigamiento que, según sostuvo, afectaron su integridad moral y su salud. En su presentación formal, el contador señaló a integrantes de la planta política municipal como responsables del deterioro de las condiciones de trabajo. Posteriormente, amplió sus cuestionamientos en declaraciones periodísticas, donde incorporó denuncias sobre el manejo de recursos públicos y el funcionamiento administrativo del municipio. “Yo no podía participar o prenderme en esas ciertas irregularidades”, sostuvo el exdirector, quien también mencionó presuntos desvíos de fondos y emisión de cheques sin respaldo suficiente.

La respuesta de la intendenta

Frente a estas acusaciones, Guerrero Palma ofreció una explicación diferente sobre el origen del conflicto. Según su versión, la situación se desencadenó cuando solicitó al entonces director de Rentas que informara públicamente sus horarios de atención, después de recibir quejas de vecinos y comerciantes que no conseguían encontrarlo en su oficina para realizar trámites.

La mandataria reprodujo durante su descargo fragmentos de conversaciones que atribuyó a intercambios mantenidos con Santillán, en los que le pedía organizar la atención al público y garantizar que los contribuyentes pudieran completar sus gestiones.

“Necesito que me pongas bien los horarios en los que vos estás, porque ya voy recibiendo como cuatro personas que quieren dar de alta los negocios, que se quejan conmigo”, expresó al recordar uno de los mensajes enviados. En ese intercambio, según relató, también le planteó la necesidad de delegar tareas cuando no estuviera presente.

Guerrero sostuvo que Santillán había explicado que mantenía contacto telefónico permanente con sus colaboradores y que, cuando se ausentaba, el personal reunía la documentación para que pudiera firmarla posteriormente. Sin embargo, consideró que esa modalidad no resolvía las dificultades que, según afirmó, atravesaban los contribuyentes.

La intendenta aseguró que nunca había cuestionado la capacidad profesional del contador y que su desempeño había sido satisfactorio hasta el momento de la desvinculación. “Conmigo puedo decir que fue un muy buen empleado hasta el último día en que se fue, que quizás mi único error fue pedirle que pusiera un cartel con los horarios en los que se lo podía encontrar”, manifestó.

No obstante, las afirmaciones sobre supuestos incumplimientos laborales tampoco fueron acompañadas, en el material difundido, por registros de asistencia o actuaciones administrativas que permitan determinar si existían faltas concretas.

Máxima tensión

Uno de los puntos centrales de la controversia está relacionado con la administración del dinero público. Santillán afirmó que se le había solicitado incorporar a los registros de Rentas movimientos que no correspondían a tributos municipales, mientras que Guerrero rechazó esa interpretación y aseguró que el único requerimiento de esa naturaleza estuvo vinculado con la contabilización de pagos realizados durante operativos de castración de animales. “Nadie intentó hacerlo firmar nada. El único dinero que se intentó hacer ingresar a Rentas era el dinero extra que se cobró a la gente de las castraciones y que está todo registrado con nombre, número de documento y con los comprobantes de pago”, afirmó la intendenta.

Otro tramo considerable del descargo de Guerrero Palma estuvo dirigido a la esposa del exdirector, quien también se desempeñaba dentro de la estructura municipal. La intendenta aseguró que las publicaciones realizadas por ella en redes sociales, con acusaciones y descalificaciones hacia funcionarios y trabajadores, fueron determinantes para que el conflicto escalara.

Según relató, después de reclamar a Santillán que regularizara la atención en Rentas, su esposa publicó mensajes cuestionando a integrantes del gabinete municipal y denunciando una supuesta persecución contra el contador.

En uno de los pasajes más duros de su intervención, Guerrero cuestionó que Santillán hubiera permanecido en su cargo durante el período en el que, según sus propias declaraciones, venía observando irregularidades. “Y si tantos malos manejos había, si hace más de un año que observás irregularidades, ¿por qué te quedaste? Eso te convierte en cómplice”, manifestó. También introdujo una posible motivación política detrás de la denuncia al señalar que la esposa de Santillán le había manifestado intenciones de participar en política y que, a su entender, el exfuncionario podría convertirse en candidato.

Volver al botón superior