El paro de anestesistas ya dejó 60 cirugías suspendidas en el hospital de Orán
La medida de fuerza de los profesionales nucleados en ASAAR afecta a pacientes que esperan intervenciones desde hace meses. Mientras el reclamo por honorarios continúa sin resolverse, el principal perjudicado es el sistema público de salud del norte provincial.
El conflicto entre los anestesiólogos y el Ministerio de Salud Pública de Salta ya tiene consecuencias concretas en la atención sanitaria. En los últimos diez días, el Hospital San Vicente de Paúl de Orán acumuló alrededor de 60 cirugías programadas suspendidas como consecuencia de la medida de fuerza impulsada por la Asociación Salteña de Anestesia, Analgesia y Reanimación (ASAAR).
La interrupción de las intervenciones afecta a pacientes que, en muchos casos, llevan meses esperando una operación. Las suspensiones alcanzan a distintas especialidades, entre ellas traumatología, cirugía general, pediatría y ginecología.
El impacto sobre la población del norte provincial vuelve a poner en evidencia las consecuencias de un conflicto que se mantiene sin resolución. Aunque las urgencias continúan cubiertas, quienes necesitan una cirugía programada deben seguir esperando una respuesta.
Un reclamo económico que paraliza las operaciones
Desde ASAAR, su gerenta, Luciana Gandolfi, sostuvo que el Gobierno provincial incumplió compromisos vinculados con la actualización de los honorarios profesionales.
Según explicó, los anestesiólogos mantienen sus prestaciones con valores congelados desde julio de 2025. Por ese motivo, reclaman que los incrementos acordados en las paritarias del sector de la salud también se apliquen a sus honorarios.
La representante cuestionó además que el Ministerio haya recurrido a instancias judiciales y aseguró que la asociación solicitó reuniones para encontrar una salida mediante el diálogo.
Sin embargo, mientras las negociaciones no llegan a un acuerdo, la suspensión de cirugías traslada el costo del conflicto a los pacientes. Se trata de personas que dependen exclusivamente del sistema público y que no tienen alternativas sencillas para resolver sus necesidades médicas.
Salud Pública exige normalizar las cirugías
Por su parte, las autoridades sanitarias sostienen que los pagos se realizan dentro de los plazos establecidos por convenio y reclaman que se normalice la actividad quirúrgica programada.
La diferencia entre ambas posiciones mantiene paralizada una parte de la atención en el hospital de referencia de Orán. En ese escenario, la continuidad de la medida de fuerza profundiza las dificultades para garantizar el acceso oportuno a las intervenciones.
Desde ASAAR remarcaron que no se trata de un abandono de pacientes. Aseguraron que se mantienen las prestaciones para urgencias y emergencias, pacientes oncológicos, niños y mujeres embarazadas.
No obstante, esa cobertura no resuelve la situación de quienes aguardan una operación programada. Las 60 intervenciones suspendidas en apenas diez días reflejan el alcance que adquirió el conflicto en el norte salteño.
Mientras los profesionales reclaman una actualización de sus honorarios y el Ministerio sostiene que cumple con los compromisos vigentes, los pacientes siguen siendo los principales afectados por la falta de acuerdo. La continuidad del paro deja en evidencia la necesidad de una solución urgente que permita recuperar la normalidad de los quirófanos y garantizar el derecho a la atención de la población.


