La situación de las rutas nacionales que atraviesan Salta y la incertidumbre laboral que rodea a los trabajadores del peaje de Cabeza de Buey llegaron al Senado provincial.
Durante una reunión ampliada, legisladores recibieron a representantes de la consultora encargada de los estudios técnicos para la rehabilitación de un tramo de la Ruta Nacional 51 y a delegados de la Unión de Empleados de la Concesión Vial (UDI).El encuentro tuvo dos ejes centrales: las obras necesarias para mejorar corredores estratégicos como las rutas nacionales 51, 9/34 y 16, y el impacto que tendrá el traspaso de la concesión del Tramo Noroeste a la empresa Autovía Construcciones, previsto para el próximo 2 de septiembre.
El cambio de concesionaria mantiene en vilo a unas 50 familias que dependen de la estación de peaje ubicada en Cabeza de Buey, departamento General Güemes. Los trabajadores todavía aguardan definiciones respecto de su continuidad laboral y advirtieron sobre las consecuencias que podría provocar una implementación inmediata del sistema de telepeaje.
La Ruta 51, un corredor estratégico para la minería
En representación de la Unión Transitoria de Empresas integrada por Gago Tonin S.A. y Belmonte Ingenieros SRL participaron Andrés Castro y Gonzalo Matías Gago. Los especialistas explicaron que la UTE fue adjudicada para elaborar el estudio técnico correspondiente a la rehabilitación del Tramo 1 de la Ruta Nacional 51. Se trata de un corredor fundamental para la conectividad de Salta y para el transporte relacionado con la actividad minera hacia el Paso de Sico. El sector analizado parte desde Chorrillos y forma parte de programas de infraestructura financiados por el Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento, organismo que integra el Banco Mundial. Castro detalló que Gago Tonin S.A. estará a cargo de la consultoría en ingeniería vial e hidráulica, mientras que Belmonte Ingenieros aportará su especialización en geotecnia, minería y supervisión de obras civiles. Durante la exposición, los representantes de la consultora también ofrecieron a la Provincia su experiencia para diseñar proyectos que puedan utilizarse en futuras licitaciones destinadas a mejorar otros corredores nacionales de alto tránsito, especialmente las rutas 9/34 y 16. Según explicaron, el objetivo sería elaborar alternativas técnicas y económicamente viables para optimizar esas trazas, procurando que las obras no generen pérdidas de puestos de trabajo ni afecten negativamente a las localidades atravesadas por los corredores. La propuesta se extendió también a rutas provinciales, caminos vecinales, consorcios camineros y eventuales tramos nacionales que puedan quedar bajo responsabilidad de la Provincia. Cada proyecto, señalaron, deberá contemplar las necesidades técnicas, sociales y presupuestarias particulares de las distintas regiones.
Cambio de concesión e incertidumbre laboral
La preocupación más inmediata apareció durante la exposición de Daniel Quiroga y Fernando Gaita, delegados de UDI. Los gremialistas se refirieron al traspaso del denominado Tramo Noroeste, una extensión vial de aproximadamente 500 kilómetros que quedará bajo la administración de Autovía Construcciones. El nuevo esquema incluye la estación de Cabeza de Buey, sobre la Ruta Nacional 9/34, donde trabajan personas de las que dependen directamente unas 50 familias. A menos de un mes del cambio de concesionaria, los representantes sindicales sostuvieron que todavía no cuentan con certezas sobre la preservación de esos empleos. Uno de los principales interrogantes es la posible incorporación de sistemas de telepeaje. Frente a esa alternativa, los delegados reclamaron que la modernización se realice progresivamente y que esté acompañada por programas de capacitación y reconversión laboral.
Los representantes de UDI también aportaron números sobre el funcionamiento de la estación. Según indicaron, Cabeza de Buey recauda actualmente un promedio diario cercano a los 13 millones de pesos. Con la actualización de las tarifas, esa cifra podría escalar hasta ubicarse entre los 40 y los 50 millones de pesos por día. Los datos fueron presentados para remarcar la sustentabilidad económica del servicio y reforzar el reclamo por la continuidad del personal. El pliego de concesión habilita además a la empresa a instalar una nueva cabina en Los Naranjos, jurisdicción de Rosario de la Frontera, y a rehabilitar el antiguo puesto ubicado en el acceso a la ciudad de Salta.
El senador Luciano Elvira se refirió a los criterios técnicos que regulan el distanciamiento entre las estaciones de cobro y señaló que puede instalarse un peaje cada 100 kilómetros. También vinculó ese cobro con las condiciones del servicio que debe garantizarse sobre la traza. Por su parte, la senadora Alejandra Navarro recordó que la defensa de los empleos de Cabeza de Buey ya había sido planteada ante el Parlamento del Norte Grande, debido al impacto que una reducción de personal tendría en General Güemes y en las localidades cercanas. En el cierre, el senador Enrique Cornejo propuso analizar la posibilidad de trasladar la futura estación de Los Naranjos hacia la salida norte de San José de Metán. Además, ratificó el acompañamiento del Senado provincial a los empleados de Cabeza de Buey.


