Esta vez no pudo ser. El sueño del bicampeonato para la Selección Argentina se frustró en tiempo suplementario.
El equipo argentino, liderado por Lionel Messi, dio todo lo que tenía en esta séptima final, pero fue superado futbolísticamente por España. Finalmente, “La Roja” pudo celebrar su segundo título gracias al único tanto del partido convertido por Ferrán Torres, en el minuto 106 del alargue.
Argentina soportó el tramo final del encuentro con un jugador menos por la expulsión de Enzo Fernández, quien vio la segunda amarilla cuando se jugaba el descuento de la segunda etapa.
España fue de menor a mayor en el encuentro y manejó mejor la tenencia de la pelota que los hombres de Lionel Scaloni, sobre todo en el segundo tiempo. Con el correr de los minutos el mediocampo español fue complicando cada vez más al conjunto albiceleste, quien durante el tiempo reglamentario sufrió la baja de su zaga central. El equipo aguantó como pudo los embates del rival y gracias a la figura preponderante del arquero Emiliano Martínez pudo mantener el 0 a 0, llevando el partido al suplementario. El aspecto físico también jugó un rol clave en el desarrollo del encuentro.
Argentina se las ingenió con el protagonismo de “Dibu” quien tuvo atajadas claves que evitaron la caída del arco. Pero en el primer minuto del segundo tiempo del alargue llegó el golpe letal que nos quitó el sueño del bicampeonato, el cual se defendió con total hidalguía.
Dilemas que nos tocó atravesar
El partido no fue generoso con la Selección Argentina que tuvo varias adversidades que superar a lo largo de los 120 minutos de juego.
Primero, a los 43 minutos del primer tiempo ocurrió la lesión del central zurdo Lisandro Martínez, quien tuvo que ser reemplazado por Nicolás Otamendi.
Luego, a los 13 minutos de la segunda etapa el que tuvo que dejar la cancha fue Gonzalo Montiel, sustituido por Nahuel Molina.
Doce minutos después llegó la lesión de otro valuarte de la defensa argentina, Cristian Romero. Scaloni dispuso que Facundo Medina ingresara por él y que jugara como marcador central cuando en todo el torneo lo había hecho como lateral. Y para completar la mala fortuna en esta final llegó la expulsión de Enzo Fernández, cuando ya concluía el segundo tiempo. Por esto, la Selección Argentina debió afrontar el tiempo suplementario con un hombre menos y Scaloni tuvo que modificar su plan para el final.
Luego llegó el gol del rival. A pesar de todo, Argentina vendió cara su derrota y fue a buscar el empate heroico hasta el minuto final.
Varios datos que dejó una final para la historia
Por primera vez los campeones vigentes de Europa y Sudamérica se enfrentaron en una final de la Copa Mundial de la FIFA.
Además, este choque definitorio entre España y Argentina fue sumamente especial para el mundo hispanohablante. De hecho, desde la Copa del Mundo de Uruguay 1930, dos selecciones de habla hispana no se medían en una instancia tan significativa, constituyendo todo un hito. Pasaron 96 años.
Otro dato que caracterizó a esta definición es que se enfrentaron, por un lado, España, la selección con la valla menos vencida (recibió un solo gol) y, por otro, Argentina, quien llegó a este desenlace con uno de los ataques más prolíficos, con 19 goles.



