Salta

Aseguran que el crematorio proyectado para Metán tendrá un bajo impacto ambiental y controles periódicos

El proyecto para instalar un horno crematorio en el cementerio Parque del Amanecer, en San José de Metán, atraviesa una de sus instancias finales de evaluación.

Tras la audiencia pública realizada esta semana, el ingeniero Gustavo Erico Paul, responsable de la exposición técnica del emprendimiento, respondió las principales inquietudes planteadas por vecinos y defendió la viabilidad ambiental de la iniciativa.

Durante el encuentro, el eje del debate estuvo puesto en las posibles emisiones del horno, la incidencia sobre la población cercana y los mecanismos de control previstos para garantizar el cumplimiento de la normativa ambiental.

Paul explicó que el proyecto no surgió recientemente, sino que forma parte de un procedimiento administrativo iniciado hace más de dos años. En ese proceso intervinieron la Municipalidad de Metán y la Secretaría de Ambiente de la Provincia, organismo que emitió un dictamen favorable para la instalación del crematorio.

El especialista sostuvo que los estudios técnicos concluyeron que el funcionamiento del horno no generará niveles de contaminación que representen un riesgo para la población.

“Está probado que no existen niveles de contaminación que puedan incidir en la población circundante”, afirmó durante su exposición.

Emisiones bajo control

Uno de los aspectos que más preocupación despertó entre los asistentes fue la emisión de gases durante las cremaciones. Sobre este punto, Paul explicó que todo proceso desarrollado por el ser humano produce algún impacto ambiental, aunque aseguró que el correspondiente a un horno crematorio resulta muy reducido.

El ingeniero indicó que el equipo funcionará a temperaturas cercanas a los 1.150 grados centígrados y contará con un sistema destinado al tratamiento de los gases antes de su liberación a la atmósfera.

Según explicó, el principal componente que se libera es vapor de agua y las restantes emisiones se mantienen en niveles muy bajos gracias a la tecnología incorporada.

También señaló que el estudio contempló el comportamiento de los vientos predominantes en la zona. De acuerdo con los análisis realizados, las corrientes se desplazan principalmente hacia el sur, por lo que no tendrían incidencia directa sobre Metán Viejo ni sobre el casco urbano de la ciudad.

Además, precisó que la vivienda más cercana al futuro crematorio se encuentra aproximadamente a 500 metros del lugar previsto para su instalación.

Auditorías y tecnología europea

Otro de los puntos abordados durante la audiencia fue el sistema de control del horno una vez que entre en funcionamiento.

Paul explicó que la normativa exige auditorías ambientales periódicas, que habitualmente se realizan cada dos años mediante laboratorios certificados internacionalmente.

Esos controles incluyen la medición de emisiones durante las cremaciones para verificar que el equipo continúe cumpliendo con los parámetros establecidos por la legislación municipal, provincial y nacional.

En caso de detectarse alguna desviación, indicó que el operador deberá realizar las correcciones necesarias antes de continuar prestando el servicio.

El profesional destacó además que el horno previsto para Metán fue diseñado bajo normas ambientales de la Unión Europea, consideradas entre las más exigentes del mundo, y estimó que este tipo de equipamiento posee una vida útil que puede extenderse entre 30 y 40 años.

La comparación con los cementerios tradicionales

Durante la audiencia también surgieron consultas sobre las diferencias ambientales entre la cremación y el entierro convencional.

Como ingeniero agrónomo, Paul explicó que los procesos naturales de descomposición pueden generar lixiviados, líquidos que, dependiendo de las condiciones del suelo y del tipo de sepultura, pueden transportar sustancias contaminantes.

En cambio, sostuvo que la cremación transforma completamente el cuerpo mediante altas temperaturas y que el resultado final son cenizas que no presentan contaminación, razón por la cual pueden depositarse directamente en el suelo o conservarse en urnas.

El especialista consideró además que la cremación registra una creciente aceptación social debido a los cambios culturales y a las alternativas que ofrece a las familias.

Más allá de los aspectos ambientales, Paul remarcó que la incorporación del crematorio permitiría cubrir una demanda existente en el sur provincial.

Actualmente, muchas familias deben trasladarse entre 130 y 150 kilómetros para acceder a este servicio. Con la instalación del horno en Metán, también podrían beneficiarse habitantes de Rosario de la Frontera, El Tala, La Candelaria, Río Piedras y El Galpón.

El ingeniero sostuvo además que el emprendimiento tendría impacto en la economía local al generar nuevos puestos de trabajo directos e indirectos y movilizar servicios vinculados a la actividad funeraria.

Tras la audiencia pública, el expediente quedó en condiciones de avanzar hacia la etapa final de evaluación por parte de los organismos competentes. Paul consideró que el proceso permitió responder las inquietudes de los vecinos y brindar información técnica para el análisis del proyecto.

“La idea no es estar a favor o en contra, sino conocer realmente de qué se trata la instalación de un crematorio, cuáles son sus beneficios y cuáles pueden ser sus aspectos negativos”, concluyó.

Volver al botón superior