Castricone asumió como obispo coadjutor de la diócesis de Orán
La toma de posesión se realizó durante una misa en la catedral San Ramón Nonato, con la participación de obispos de distintas provincias, autoridades, comunidades originarias y agentes pastorales.
En el marco de la festividad de Nuestra Señora del Carmen, monseñor Claudio Castricone tomó posesión como obispo coadjutor de la diócesis de Orán.
La ceremonia se celebró el miércoles 16 de julio en la catedral San Ramón Nonato y fue presidida por el obispo diocesano, monseñor Luis Scozzina OFM.
Antes del inicio de la Eucaristía, Castricone cumplió con los actos establecidos por el rito de toma de posesión.
Presentó la bula pontificia mediante la cual fue designado, realizó la profesión de fe y prestó juramento de fidelidad.
La misa fue concelebrada por el presidente de la Conferencia Episcopal Argentina y arzobispo de Mendoza, monseñor Marcelo Colombo; el arzobispo de Salta, monseñor Mario Antonio Cargnello; el arzobispo de Tucumán, monseñor Carlos Sánchez, y su obispo auxiliar, monseñor Roberto Ferrari.
También estuvieron presentes el obispo emérito de Concepción, monseñor José María Rossi OP, y sacerdotes pertenecientes al clero de la diócesis.
La celebración reunió además a autoridades provinciales y municipales, representantes de instituciones civiles, integrantes de las fuerzas de seguridad, miembros de comunidades originarias, religiosos, religiosas y agentes pastorales de distintos puntos del norte provincial.
Un ministerio al servicio de la comunión
La homilía estuvo a cargo de monseñor Marcelo Colombo, quien reflexionó sobre la misión de los obispos dentro de una Iglesia sinodal y sobre el desafío de acompañar una diócesis atravesada por una amplia diversidad social y cultural.
Durante su mensaje, el presidente de la Conferencia Episcopal Argentina destacó la riqueza de los diferentes pueblos que forman parte de la Iglesia de Orán y remarcó la importancia de construir vínculos basados en la fraternidad, la participación y el reconocimiento mutuo.
“El ministerio del obispo es un ministerio de la armonía, al servicio de la comunión y del reconocimiento de los dones y talentos de todo el Pueblo de Dios”, expresó Colombo.
El arzobispo también recordó los principales ejes pastorales de la Iglesia oranense y evocó el testimonio de los mártires del Zenta, quienes entregaron su vida por el anuncio del Evangelio en la región.
Además, comparó la misión de dirigir la iglesia con la de Leonel Scaloni. “Hoy pensando en el Obispo, me animo a pensar en la actuación del director técnico. Pienso en Scaloni, en este caso concreto, y pienso la visión del Obispo como ese servidor que está permanentemente atento a procesos, que va más allá de goles y de caídas y de fracturas, de éxitos y de fracasos, de alguien que está atento y discierne con el corazón y con la cabeza. En el caso del obispo lo hace sobre todo pensando en la misión y en el bien del pueblo de Dios, en este caso, cuando hablamos del Obispo. Más allá de la referencia futbolística, creo que el ministerio del obispo en una iglesia tan hermosa como la iglesia de Orán siempre es desafiante, con pocos sacerdotes y misioneros, con tantas exigencias de una realidad muchas veces afligente, de falta de sacerdotes y con la riqueza de los pueblos originarios”, dijo.
El agradecimiento de Scozzina
Al finalizar la ceremonia, monseñor Luis Scozzina agradeció la incorporación de Castricone como obispo coadjutor y recordó el proceso que permitió concretar su designación.
Scozzina expresó su gratitud al papa Francisco, quien había nombrado inicialmente a Castricone como obispo auxiliar de Orán, y al papa León XIV, que posteriormente lo designó obispo coadjutor, en respuesta al pedido formulado para atender las necesidades pastorales de la diócesis.



