Crean bactericida natural para remediar contaminación de Mina Concordia
La ingeniera Josefina Plaza Cazón, investigadora del Conicet, lidera un proyecto científico que busca revertir el impacto ambiental generado por los residuos mineros de Mina Concordia, en la Puna salteña.
El equipo desarrolló un bactericida natural elaborado con especies vegetales de la región que será probado en uno de los principales pasivos ambientales mineros de la provincia.
A unos 15 kilómetros de San Antonio de los Cobres, Mina Concordia continúa representando uno de los desafíos ambientales más importantes de la Puna salteña. Cuatro décadas después del cese de sus actividades extractivas, el antiguo yacimiento sigue generando contaminación debido a los residuos mineros acumulados durante años de explotación de plata, cobre, plomo y zinc.
Frente a ese escenario, un equipo encabezado por la ingeniera salteña Josefina Plaza Cazón, investigadora del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) y del Centro de Investigación y Desarrollo en Fermentaciones Industriales de la Universidad Nacional de La Plata, trabaja desde 2015 en el desarrollo de herramientas biotecnológicas orientadas a la remediación ambiental del sitio.
La especialista explicó que Mina Concordia constituye un Pasivo Ambiental Minero (PAM), categoría que identifica a los lugares donde permanecen residuos de antiguas explotaciones y que continúan representando riesgos para el ambiente y la salud de las poblaciones cercanas.
En este caso, los desechos fueron depositados en diques de cola construidos sin sistemas de impermeabilización, una práctica habitual durante décadas pasadas.
Bactericida natural elaborado con especies nativas
Un proceso que libera metales pesados.
La investigadora explicó que el arroyo Concordia nace dentro del socavón de la antigua explotación minera, situación que facilita el contacto del agua con los residuos depositados, y no solo eso, sino que también permite que tenga contacto con el oxígeno y distintos microorganismos que favorecen la formación del denominado drenaje ácido de mina.
Durante la temporada de lluvias, ese fenómeno provoca la generación de aguas con elevados niveles de acidez y concentraciones de metales pesados que son transportados aguas abajo.
A ello se suma que los suelos arenosos característicos de la Puna favorecen la infiltración de esos contaminantes hacia el subsuelo, mientras que en épocas de sequía el viento puede dispersar partículas minerales provenientes de los depósitos de residuos.
Bacteria natural
Como parte de los trabajos realizados, el equipo logró caracterizar el comportamiento ambiental del sitio e identificar los procesos biológicos responsables de la generación del drenaje ácido.
A partir de esas investigaciones, los científicos desarrollaron un bactericida natural obtenido a partir de compuestos presentes en una planta autóctona de la Puna.
La innovación busca inhibir el crecimiento de los microorganismos que intervienen en la formación del drenaje ácido de mina.



