El Gobierno pone el foco en el mercado interno, pero se complica la reactivación del consumo
El Gobierno busca darle impulso al mercado interno en los próximos meses, pero los motores para lograrlo no funcionan con la potencia necesaria. Así lo muestra el panorama económico actual, en el que el PBI crece por encima del 2,5% anual mientras el consumo sigue deprimido y el repunte de la inflación en julio complica la esperada mejora de los ingresos.
La flexibilización para otorgar créditos en dólares anunciada por el Banco Central se inscribe dentro de esos esfuerzos. La medida habilitará a los bancos a prestar dólares a empresas que no son exportadoras, con un límite del 15% de los depósitos en moneda extranjera, es decir unos 6.000 millones de dólares.
El crédito como primer motor: limitaciones reales
Los préstamos en dólares crecen a un ritmo interanual del 45% y los depósitos del sector privado ya superan los 40.000 millones. Por lo tanto, los bancos tienen capacidad de sobra para salir a prestar a otras empresas y a tasas atractivas.
Sin embargo, los bancos están mucho más reacios a prestarle a las familias luego del fuerte aumento de la mora. Eso complica el repunte de la venta de bienes durables como línea blanca, electrónicos o autos. El círculo virtuoso que se puso en marcha a mediados de 2024 y duró poco más de un año no será fácil de replicar.
La remonetización y los ingresos: los otros dos motores
La remonetización es otro de los objetivos declarados por el titular del Banco Central, Santiago Bausili. Sin embargo, en la licitación del miércoles la renovación de vencimientos fue del 100%, lo que indica que la expansión monetaria se dará de manera muy paulatina.
El tercer motor son los ingresos reales. Sin embargo, el único que crece bien por encima de la inflación es la Asignación Universal por Hijo. Los salarios privados apenas empatan con la dinámica inflacionaria y pierden poder de compra por el fuerte aumento de las tarifas. Asimismo, las jubilaciones tampoco consiguen recuperarse frente a la suba de precios.
Por lo tanto, ninguno de los tres motores tiene la potencia adecuada para lograr el objetivo en el corto plazo. Y a medida que se acerquen las elecciones, esto provocará mayor ansiedad en la gente y preocupación entre los inversores.
Fuente: Infobae


